LaRouche: el sistema está listo para estallar ya | LaRouche Political Action Committee

LaRouche: el sistema está listo para estallar ya



12 de septiembre de 2007 (LPAC).— El sistema financiero y económico mundial está listo para estallar ya, destacó el estadista y economista físico Lyndon LaRouche hoy en discusión con sus asistentes.

Es lo contrario de los que alegan que la crisis está bajo control y no es tan mala, dijo LaRouche, quien advirtió a sus asistentes que es fundamental no caer en la trampa de este argumento nomás para no ofender a los contactos que se han tragado la línea de que la crisis "no es tan mala".

Hay dos bombas listas istas a explotar, subrayó LaRouche: el derrumbe inminente del acarreo de fondos con el yen y el estallido de la burbuja de los activos colateralizados. Cualquiera de ellos, o ambos, detonará la explosión más grande de nuestro tiempo.


La curva triple:
al punto del hundimiento
Todo el proceso se debe ver desde la perspectiva de la Curva Triple. No lo guían los acontecimientos. A los incautos les encanta guiarse por los acontecimientos. Sin embargo, este proceso es dinámico, no cartesiano.

En cuanto a los activos colateralizados, LaRouche dijo que se trata de algo más grande de lo que se haya considerado hasta ahora. El principal conductor es la monetización indirecta de los activos colateralizados que no valen nada. Por tanto, lo que se tiene es una pila de excremento en la base de todo el proceso que se colateraliza como activos ficticios. Luego se usan estos activos ficticios como activos de alguna otra tenencia de capital.

De este ste modo, lo que hay es una pirámidinmundicias. El crecimiento monetario ocurre en términos de una ficción monetizada de activos colateralizados. Si eso revienta, verán una implosión como nunca se la habían imaginado hasta ahora, dijo LaRouche. Por lo tanto, no vean el proceso como si se tratara de un fenómeno cartesiano guiado por aconteciientos. Cuando estalle esta burbuja de inmundicia habrá una implosión y una reacción en cadena.

Lo único que funcionará bajo dichas circunstancias es la Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda de 2007. Esta ley define las categorías que se tienen que proteger. Se tiene que proteger a los propietarios de vivienda y a la banca estatal y federal establecida. No le pongan precio a esto. Simplemente se congela todo.

Tenemos que crear un genuino muro cortafuegos, un verdadero cortafuegos, subrayó LaRouche. Nada de componendas, por que si no, todo el sistema desaparece. No hagan nada más. No debe haber ningúna valoración de las hipotecas o los activos bancarios. No intenten llegar a una componenda. Ni alienten a nadie a hacerlo.

En cuanto a los fondos especulativos nosotros no justificamos reorganización alguna. No tienen salvación. Su derrumbe es inevitable.

No pongan dinero ni activos en su auxilio. Todo lo que se haga para salvarlos se perderá. ¡Nada de rescates! No se debió rescatar Countrywide. Levántese el contrafuego de inmediato. Sin eso nada funcionará. Protéjanse los bancos y la estructura hipotecaria. Eso es todo. No debe haber ningún rescate de los fondos especulativos. Hay que hacer que los embarguen.

Las opciones son salvar la nación o salvar los fondos especulativos, y no se puede salvar a estos. Los fondos especulativos no tienen más destino que la muerte. No los rescaten. Que el gobierno los intervenga.

Tenemos que levantar un contrafuego. Simplemente congelen las hipotecas. No debe ponerse ningún precio, ni negociar, ni decisión alguna de negociar precios. No intenten negociar.

El problema con la mayoría de los candidatos presidenciales es que han recibido contribuciones de los fondos especulativos. Nosotros les advertimos que no lo hicieron, pero de todos modos lo aceptaron. Ahora tienen que morder el polvo, dijo LaRouche.

Naciones como China tienen que darse cuenta también que el ajuste en la cotización de la moneda no logrará nada. Es pensar de manera cartesiana. El derrumbe está en marcha. El mercado estadounidense está derrumbándose. Reducir las tasas de interés no ayudará ya que el derrumbe no es relativo, es absoluto. Por tanto, no ayudará ningún ajuste de precios.