Discurso de LaRouche ante la Conferencia sobre la Unificación de China: los E.U.A y China | LaRouche Political Action Committee

Discurso de LaRouche ante la Conferencia sobre la Unificación de China: los E.U.A y China



LaRouche's Address to China Unification Conference: The USA & China

por Lyndon H. LaRouche. Jr.

24 de noviembre de 2007 (LPAC). Estos comentarios fueron presentados el 24 de noviembre por Lyndon LaRouche, y traducidos al chino, para la conferencia titulada "Foro sobre las relaciones Sino-E.U.A. y la Reunificación Pacífica de China", patrocinada por el Instituto de Estudios Sino-Estratégicos, en Los Angeles, California.

Como informé el 25 de julio de este año, en mi conferencia desde Washington, DC, transmitida por internet, el actual sistema monetario financiero mundial ha entrado en la crisis más devastadora de los últimos siglos. Enfaticé entonces dos cosas en ese pronóstico: que era inevitable el fin del actual sistema monetario financiero mundial, a menos que se reemplazara ese sistema con un nuevo sistema mundial en el corto período de tiempo que queda, relativamente breve.

Desde entonces, la evidencia relacionada con todos los principales acontecimientos claves alrededor del mundo, han confirmado la precisión fundamental de mi pronóstico del 25 de julio en todos los puntos pertinentes. Desde entonces, ningún gobierno ha hecho realmente algo visible para cambiar el sistema mundial actual, tendiente a resolver esta crisis. Por ejemplo, todas las acciones emprendidas, desde esa fecha, por el Gobierno federal de los E.U.A. y el Sistema de la Reserva Federal de los E.U.A., han sido un error intrínsecamente trágico. Hasta ahora, cada reacción del gobierno de los E.U.A y de Europa central y occidental, en particular, para hacerle frente a sus crisis, han sido peores que fracasos. La crisis tiene una forma hiperinflacionaria inherente que nos debería recordar acontecimientos como aquéllos de la Alemania de Weimar en 1923, pero esta vez, a escala mundial.

Sin embargo, no debemos ignorar un factor de relevancia crucial: que cualquier sistema monetario financiero, considerado en sí mismo es, en esencia, sólo el equivalente a un "sistema de papel". Afortunadamente, los sistemas monetario y financiero se pueden reemplazar. En el largo plazo, lo que es esencial es lo que se escoja como la forma prevaleciente de sistema social, en el cual se basa el diseño de la economía física.

Cuando tomamos en consideración el conocimiento que tenemos a nuestra disposición hoy en día, se aplica la regla siguiente: siempre que se dé una combinación poderosa de gobiernos nacionales que puedan llegar a una acuerdo apropiado para cambiar un sistema monetario financiero fracasado, se encontrará la solución a cualquier crisis financiera moderna. Por lo tanto, mi punto principal en este informe de hoy es que: específicamente, si el Gobierno de los E.U.A. le propusiera colaborar, sobre una reforma adecuada, a un grupo patrocinador inicial compuesto de los gobiernos de E.U.A., Rusia, China e India, sería posible controlar la crisis internacional actual y, por tanto, reunir a una mayoría de las naciones del mundo para que se unan en las medidas que estabilizarían el sistema mundial, y se aportarían los cimientos de una recuperación económica generalizada.

La última recuperación general de la economía de los E.U.A. y Europa central y occidental, se inició dentro de los Estados Unidos con el presidente Franklin Roosevelt. La muerte del presidente Roosevelt fue una gran pérdida para la humanidad; pero, a pesar de su muerte, y aunque los cambios políticos que se hicieron con su sucesor fueron, en general, un gran error, la economía de los E.U.A. continuó prosperando bajo la continuación de los beneficios de las políticas del para entonces fallecido presidente Roosevelt, hasta el asesinato del presidente John F. Kennedy, el 22 de noviembre de 1963 (a pesar de las malas políticas introducidas con el presidente Truman).

Los efectos del ingreso de los E.U.A. en 1964 a la guerra prolongada en Indochina, al igual que las guerras más recientes bastante tontas, lanzadas por los gobiernos de Tony Blair y George W. Bush del Reino Unido y los E.U.A., respectivamente, llevaron, sucesivamente, a la desintegración del sistema monetario internacional en agosto de 1971, y a una decadencia de la económia física general en las economías de Europa y las Américas. Esta decadencia en el intervalo, aproximadamente, de 1968-2007, ha llevado a una situación de la economia física, en esas naciones, que viene empeorando consistentemente hasta la fecha actual.

La decadencia en esas economías de Europa y las Américas, tiene muchas causas coadyuvantes, pero en lo principal fue producto de la introducción, a partir de 1971-1972, del tipo ruinoso, malthusiano, actualmente prevaleciente, de un sistema monetario global con tasas de cambio flotantes. A pesar de algunas tendencias importantes a favor de mejoras en algunas destacadas economías nacionales de Asia, el nivel per cápita de la fortaleza de la economía física neta en el mundo como un todo se ha desplomado.

Por lo tanto, a pesar de que una parte importante de la economía total de algunas naciones destacadas de Asia ha mejorado, el déficit en el desarrollo de la mayor parte de la población es crítico, mientras que a la vez, continúan derrumbándose de manera catastrófica las capacidades productivas laborales de Europa occidental y central, y América del Norte. Por lo tanto, el necesario desarrollo de incluso las economías progresistas de Asia, requiere de una movilización del capital y la tecnología físicos necesarios para elevar el nivel de la infraestructura económica básica y la productividad física en toda Asia y África y también en las economías nacionales de Europa occidental y central y de las Américas, que en su forma actual están peligrosamente decadentes.

Lo más crucial entre las acciones que se requiere emprender con urgencia, conjuntamente, por parte de las naciones encabezadas por los E.U.A., China, Rusia e India, es lo siguiente:

1. El sistema monetario financiero mundial actual tiene que someterse a una situación jurídica usual de reorganización por bancarrota;

Esto significa que: como lo estipula la Constitución Federal de los E.U.A., todos los bancos centrales, hasta ahora independientes de los gobiernos soberanos, se colocan bajo los poderes soberanos de los gobiernos constitucionales pertinentes.

Estos significa que: el gobierno, a través de una institución equivalente en autoridad al diseño constitucional de la Oficina de la Tesorería Federal elaborado por el secretario del Tesoro de los E.U.A., Alexander Hamilton, asegurará que: bajo las reglas de la reorganización por quiebra, esos pagos autorizados, ya sea específica o categóricamente, por la autoridad federal serán tratados de manera normal, como anterior al sometimiento del viejo sistema monetario financiero a la intervención, pero sujeto a supervisión en cuanto a la regulación del retiro de obligaciones financieras y de capital, pendientes de pago.

El objetivo incluido en estas reformas de un sistema en bancarrota, es mantener y elevar el nivel de los niveles esenciales existentes de empleo, pagos de pensiones ordinarias y cosas por el estilo, y producir los bienes y servicios esenciales, con el objetivo propuesto de tasas aceleradas de crecimiento en la producción física neta, y productividad per cápita y por kilómetro cuadrado de la economía.

2. La recuperación de la economía física y el crecimiento neto de estas economías, per cápita y por kilómetro cuadrado del territorio total, requiere un énfasis en la aplicación de las mejoras físicas en la infraestructura económica básica, y en el uso de inversiones intensivas de capital en la infraestructura económica básica, como los motores económicos físicos de las otras formas de producción de la economía.

3. El éxito en esas intenciones de los gobiernos y otros, exigen un sistema de tasas de cambio fijas no muy diferentes a la diseñadas para el sistema de tasas de cambio fijas de Bretton Woods durante el presidente Franklin Roosevelt.

En otras palabras, las reformas necesarias tienen que basarse en el equivalente de una política penetrante con motor en las ciencias para las economías y los territorios como un todo.

Ciencia y materias primas

La posibilidad de éxito de dichos programas requeridos, depende en gran medida de dos consideraciones globales, consideraciones que tienen que ver con cada parte del mundo y el desarrollo necesario del mundo visto como un todo. 1) La primera, es el desarrollo y refinamiento del abasto de materias primas. 2) La segunda,es la ciencia, definida en términos de los principios físicos fundamentales y universales. Las dos son funcionalmente inseparables: no puede haber desarrollo sostenido del abasto de las materias primas necesarias sin un énfasis en el progreso físico-científico fundamental medible en términos de la densidad de los modos de producción de flujo energético característicos.

La realización de esos objetivos cruciales demanda un cambio definido con claridad de lo que ha sido, hasta ahora, la ventaja estratégica de las potencias marítimas sobre la calidad del poder del interior del continente. La mayor parte de un período que se extiende a épocas anteriores a la última glaciación en las regiones del norte del hemisferio norte, el desarrollo del poder marítimo oceánico y relacionados ha sido en lo económico y estratégico de una gran ventaja sobre las economías que moran tierra adentro. Esto comenzó a cambiar con las llamadas implicaciones "geopolíticas" de la aparición de los ferrocarriles transcontinentales de los EUA. Desde esa época, el enfrentamiento relacionado de las potencias marítimas, como el Imperio Británico, con las naciones y pueblos de la Eurasia continental y los EUA ha estado dominado, estratégicamente, por el desafío a ese dominio, representado por la victoria del presidente de los EUA Abraham Lincoln. Esa victoria fue la raíz de la reacción en contra el éxito estadounidense, reacción que se refleja en el lanzamiento por parte del príncipe de Gales Eduardo Alberto, de la guerra de Japón contra China de 1895-1945, y de esas guerras imperialistas relacionadas del período 1905-1945, que ilustran el desafio que permanece todavía hasta la actualidad en otras expresiones similares o relevantes.

Como en el caso de China, el mejoramiento de las condiciones de vida de toda su población (y, también, el de las otras naciones pertinentes), demanda un enfoque muy avanzado en lo científico para desarrollar el abasto de materias primas en los territorios del norte de Euroasia, muy subdesarrollados al presente. Se hace indispensable ahora mejorar el manejo del abasto de agua por toda Eurasia, formas mejoradas en extensión y calidad de los sistemas de transporte global (por ejemplo, transcontinental e intracontinentales), y énfasis en "programas intensivos" tanto del abasto de energía como de la producción de tecnologías con base en modalidades de la fisión nuclear y la fusión termonuclear. Esta transformación en las políticas tan urgentemente necesarias en los territorios eurasiáticos y más allá, está por encima de las capacidades actuales de las naciones asiáticas mismas. Europa occidental y central, por ejemplo, se deben movilizar a obtener su sustento a través de producir un volumen inmenso de productos físicos de tecnologías avanzadas muy avanzadas como suplementos necesarios para el apetito de las regiones densamente pobladas de Asia.

Por ejemplo, el potencial de dichos desarrollos, se ilustra con las implicaciones actuales de la reapertura de los sistemas ferroviarios que salen de Corea hacia China y Rusia. El interés físico-económico común implícito de Japón, Corea, China y Rusia (entre otros)en esta apertura de sistemas en el norte y este de Asia deben considerarse como una de las grandes oportunidades del presente en beneficio de la humanidad.

El obstáculo a la razón

Hoy, el mundo en su conjunto está amenazado por un tipo de amenaza a la existencia continua de la civilización, que se puede rememorar por lo que vino a conocerse como la "Nueva Edad Oscura" de mediados del siglo 14 en Europa. Entonces, al igual que en lugares tal como el Sudoeste Asiático ahora, la civilización se autodestruyó por las acciones predatorias de una clase social reinante de financieros y financistas depredadores como aquellos banqueros lombardos del Siglo 14, que usaron las ganancias financieras obtenidas del financiamiento de las guerras, al igual que hoy en el Sudoeste Asiático, como un modo de vida financiera.

Estos descendientes depredadores de la tradición financiera veneciana de la llamada "Edad Media" de Europa, han creado vastas cantidades de ganancias financieras acumuladas, puramente ficticias, de especulación depredadora. Estas acumulaciones han alcanzado niveles en los cuales la totalidad de la burbuja financiera creada de esta manera, se está derrumbando ahora en una forma que parodia la experiencia de la Alemania Weimar en la segunda mitad de 1923.

Estos intereses financieros no son meramente depredadores sino que se han atrincherado como un interés poderoso que controla gobiernos y partidos políticos destacados de naciones importantes. Como resultado, actualmente hay un enfrentamiento existencial de los apetitos de esa clase de intereses financieros depredadores en contra de los intereses más vitales de no sólo la mayoría de la población dentro de las naciones, como los EUA, sino de la existencia continua misma de cualquier cosa que se asemeje a un orden razonable sobre nuestro planeta.

Ese legado medieval del poder depredatorio de la usura ha ganado tanto poder que no puede ser derrotado a menos que sea mediante una combinación de Estados nacionales poderosos que concierten sus autointereses mutuos definidos con claridad.

Ése es el interés común que nosotros en los EUA y China, compartimos en esta coyuntura. Ésa es la importancia crucial de aquéllos dentro de los EUA que tipifican el interés común de la población de los EUA y Asia. Es nuestra conciencia de este interés común, lo que es, por lo tanto, un factor crucial en la historia mundial en esta coyuntura.