Se reunen en Londres los tontos de abril | LaRouche Political Action Committee

Se reunen en Londres los tontos de abril



2 de abril de 2009 (LPAC).— El dia que se celebra en EU la fiesta de "April fools" (para hacer bromas inocentes, se reunieron un poco de tontos en la City de Londres, para estar en desacuerdo casi en todo en la cumbre del G-20, excepto en el hecho de que se niegan histéricamente a hacerle frente a la crisis real de desintegración del sistema financiero internacional. Esta es la primera cumbre internacional en la que el comunicado final no se redactó antes de que se inaugurara la reunión.

El político francés Jacques Attali describió adecuadamente la reunión del G-20 como una "reunión de Alcohólicos Anónimos en una taberna". Los temas más importantes a discutirse, como la bursatilización y los derivados —las prácticas que originaron la crisis— no se van a discutir, dijo Attali.

El LYM (movimiento internacional de jóvenes larouchistas) organizó en las calles de Berlín con pancartas que decían "G-20: der Gipfel der Unverschaemtheit" (La cumbre de la imprudencia).

Destacó entre los inocentes el Primer Ministro de Japón, Taro Aso, quien intentó darle a sus colegas una lección de "hara-kiri hiperinflacionario". Aso argumentó que Alemania simplemente no entendía estos asuntos de "alivio cuantitativo" como Japón los entiende. Lo que hizo Aso fue más ridículo que afrentoso, viniendo de un país cuyos fracasos con la impresión de dinero son legandarios, y de un Primer Ministro cuya tasa de aceptación es de menos de una tercera parte.

Nada de esto evitó que Aso le dijera al Financial Times: "Visto en totalidad, creo yo, comparado con Estados Unidos o con los países europeos, Japón realmente no ha sufrido un daño financiero severo. Asi que, al tratar de enfrentar estas materias que el G-20 tiene que abordar, creo que Japón necesita tomar el liderato en las discusiones sobre medidas activas". Y, "debido a la experiencia de los últimos 15 años, sabemos lo que se necesita, en tanto que países como Estados Unidos y los europeos pudieran estar enfrentando este tipo de situaciones por primera vez. Yo creo que hay países que entienden la importancia de la movilización fiscal y hay algunos otros países que no lo entienden, lo cual es la razón de por qué, creo yo, Alemania salió con sus propias opiniones".

El Ministro de Finanzas de Alemania Peer Steinbrueck, firmó la renuencia de Alemania a cometer hara-kiri, al menos de esta manera, diciendo que la "desregulación y dinero muy barato son los responsables de lo que estamos enfrentando ahora".

El Presidente francés Nicolás Sarkozy, por su parte, amenazó con abandonar la reunión si no se cambiaban las propuestas del borrador del comunicado final para incorporar un llamado más fuerte a favor de la regulación financiera, algo que la City de Londres le teme como al veneno. Por razones políticas internas, Sarkozy necesita regresar de la cumbre del G-20 en Londres con algún tipo de trofeo político, como sería un acuerdo sobre normas de regulación básicas. Sarkozy le dijo a los medios de comunicación que "a como están las cosas ahora, el comunicado final no llena las expectativas ni de Alemania ni de Francia".