Ciencia vs. Genocidio: lo que no dicen los correos electrónicos del 'Climagate' | LaRouche Political Action Committee

Ciencia vs. Genocidio: lo que no dicen los correos electrónicos del 'Climagate'



por Laurence Hecht

Jefe de redacción de "Ciencia y Tecnología Siglo XXI".

2 de diciembre de 2009 (LPAC).- El pequeño secreto en los correos electrónicos de la Universidad East Anglia es que no hay ningún "calentamiento global". Pero por fuera de ellos hay un punto de importancia aun mayor.

Los 90 megavatios de correos electrónicos y archivos con información aportan evidencias de que figuras prestantes en East Anglia estaban encubriendo o alterando la información sobre el supuesto calentamiento global, en particular los registros sobre la temperatura de la superficie de la Tierra, y la evidencia de un período de temperaturas mas templadas, mucho antes de la era industria, conocido como el período de calentamiento medieval. Lo que los tiene alterados es que el ligero repunte al alza en las temperaturas de la superficie durante aproximadamente dos décadas, antes de 1998, ha desaparecido de los registros sobre la superficie de la Tierra, y aproximadamente por los últimos 8 años ha habido una tendencia al enfriamiento que ha eliminado en gran medida el supuesto aumento de 0.6 grados centígrados que se alegaba anteriormente, en la "temperatura promedio global" del siglo anterior.

Personajes muy influyentes de Gran Bretaña han denunciado el asunto, algunos en términos acerbos. Lord Nigel Lawson de Blaby, Ministro de Hacienda por seis años del período de gobierno de Thatcher, pidió una indagatoria y anunció la formación de un nuevo grupo asesor sobre el clima. Lord Christopher Monckton, el principal vocero en Gran Bretaña en contra del fraude del calentamiento global, calificó de "criminales" y "defraudadores arrogantes" a los personajes principales de East Anglia, y sugirió que pronto se les entablará juicio por procurar destruir la información.

Sin embargo, con mucho el crimen más serio de este "calentamiento global" es un fraude cuya verdadera intención es promover un genocidio peor que el de Hitler. Desde que se empezó a promocionar por primera vez en 1975, se ha alegado que las emisiones de dióxido de carbono de la industria calentarían el planeta, derretirían las capas de hielo y nos rostizarían o nos ahogarían a todos, y por lo tanto los seres humanos teníamos que conformarnos sin ella. Nunca hubo ninguna prueba científica y el argumento iba en contra de todo lo que era el entendimiento competente de la ciencia del clima de que el principal determinante de las variaciones climáticas es el sol y las variaciones en la relación orbital Tierra-Sol. El intento explícito al promover éste y otros fraudes anticientíficos ha sido frenar el desarrollo del progreso tecnológico y científico con el fin de reducir drásticamente la población mundial, quizá a un nivel por debajo de los 2 mil millones de personas, como lo ha propuesto como deseable el príncipe Felipe del Fondo Mundial por la Vida Silvestre (WWF por siglas en inglés).

De hecho, según las leyes de la economía física humana no es posible lograr dicha reducción planeada en los niveles de vida globales sin desatar una espiral descendente de hambrunas, enfermedades pandémicas, caos social de tal naturaleza que ninguna agencia humana podría pronosticar en qué resultaría. Por lo tanto, el fraude del "calentamiento global" no es solo una cuestión de debate académico, es más bien un asunto de sobrevivencia de la especie humana.

Para preparar a la ciudadanía para combatir este mal casi inconcebible, es necesario que vayamos más allá de una mera refutación del fraude climático, y entendamos más claramente la naturaleza del enemigo. Aquí nos concentramos en los puntos esenciales que generalmente no se entienden. Lo más importante es que el movimiento ambientalista es un arma de un imperio financiero global dedicado a reducir la población mundial, eliminar el progreso científico y aumentar el control de una oligarquía financiera. No está actuando en el interés de ninguna nación en particular sino más bien en contra de la soberanía de todas las naciones. Las fuerzas asociadas con el todavía vivito y coleando Imperio Británico, o imperio financiero angloholandés, continúan teniendo un papel clave. La asociación del príncipe Felipe de Gran Bretaña con el ex nazi príncipe Bernardo de Holanda y fuerzas oligarcas afines en Europa en la promoción de cosas como el Fondo Mundial por la Vida Silvestre (WW) es ejemplar. A los crédulos, como aquellos criados para ser los sirvientes o esclavos de la oligarquía reinante, se les dice que no deben de abrigar esas ideas porque podría parecer que son teorías "conspirativas". Sin embargo, ¿quien no sabe que todos los movimientos históricos, sea para bien o para mal, son producto de conspiraciones?

El expediente ambientalista

Para entender lo que está en juego, empiece con este simple hecho histórico: para principios de los 1960, la sociedad humana estaba en posición de lograr avances en la tasa de progreso económico físico. No había ningún obstáculo técnico para combinar las tecnologías industrial y agrícola ya conocidas con la capacidad probada de generar electricidad y procesos de calor por la alta densidad del flujo energético nuclear, de forma tal que se podría elevar a la población de todo el mundo a un nivel de vida moderno en una generación o un poco más. Es más, Estados Unidos estaba en posición de seguir adelante con su programa de exploraciones tripuladas con un plan de exploraciones tripuladas a martes. Ya se estaban elaborando los planes para el desarrollo de cohetes con combustión nuclear y termonuclear, capaces de lograr una aceleración constante de 1g (aceleración de la gravedad terrestre), para mover los viajes humanos a Marte, una base industrial en la Luna y estaciones orbitales en la Tierra.

De repente todo esto cambió. Podemos echarle un breve vistazo a lo que sucedió en Estados Unidos, reconociendo que ocurrió el mismo patrón en todas las naciones industrializadas de Occidente. Para fines de los 1960, los estudiantes de las principales universidades de E.U. se habían transformado de partidarios del progreso tecnológico en oponentes rabiosos de las ciencias y de cualquier cosa que tuviera que ver con sus aplicaciones, incluyendo la clase trabajadora y los agricultores. Para 1969 había surgido un movimiento anticiencia organizado, bajo la bandera de "ecología", que encontró su expresión pública en las celebraciones del Día de la Tierra de marzo de 1970. (Margaret Mead, la organizadora de la primera conferencia promotora del fraude del calentamiento global en Research Triangle, Carolina del Norte, en 1975, suscribió su apoyó a el Día de la Tierra de 1978 con la declaración "El Día de la Tierra es el primer día sagrado que trasciende todas las fronteras nacionales". (La señora Mead nunca hacía sus apariciones públicas sin un cayado de horqueta de bruja).

Ya habían empezado los despidos masivos en la industria aeroespacial, producto de las medidas tomadas por los presidentes Johnson y Nixon para desacelerar el programa espacial, una decisión que habían tomado incluso antes de que aterrizara el primer hombre sobre la luna.

Para enero de 1971, el DDT estaba bajo ataque legal del Fondo de Defensa del Medio Ambiente, y un año después el director de la Agencia de Protección al Medio Ambiente, William Ruckelshaus, quien primero se había opuesto a que se prohibiera el uso de DDT, lo prohibió, afirmando después que lo había hecho por razones políticas. Meses de testimonios científicos no aportaron ningún argumento científico válido en contra del uso tan difundido entonces del insecticida que había salvado millones de vidas. La prohibición del uso le costó la vida a decenas de millones de habitantes en los países tropicales, en su mayoría niños. Debido al singular efecto nervio-repelente del químico, el rociar DDT en los interiores sigue siendo la manera más efectiva de evitar que los mosquitos portadores de la malaria infecten a los humanos.

Después se produjo un ataque a la industria de químicos. Después el uso del accidente en la planta de energía nuclear en la Isla Three Mile, que se discute fue sabotaje, hasta convertirlo en un movimiento que ha podido evitar exitosamente que se construya una sola planta nuclear en Estados Unidos hasta nuestros días. Y aún hay más: CFS, asbestos, PCB, conservadores de alimentos -casi todos los inventos de la química moderna fueron declarados peligrosos para la salud. Si se hubiera podido prohibir el núcleo atómico del cuerpo humano, se hubiera hecho. No hay que descartar que todavía algunos juzgados lo intenten.

¿Qué se necesita?

Hoy, cerca de 5,00 millones, de los 6,700 millones de la población mundial, sobrevive por abajo de un nivel aceptable de vidas humanas. Las condiciones para más de una tercera parte de la raza humana son de miseria, enfermedades y hambre perpetuas. Todavía no es demasiado tarde para remediar la situación. La solución requiere precisamente una movilización de esos recursos científicos que el movimiento en contra de la ciencia tiene como blanco. El problema que enfrentamos hoy, comparado con hace 40 años, es que se tiene que apoyar a una población mayor con una base de recursos reducidos, tanto humanos como materiales.

Por ejemplo, se necesitaría construir 6,000 nuevas plantas nucleares para el 2050 solo para hacerle frente a los requerimientos de generación eléctrica de una población mundial con alimentos, vivienda y vestido apropiados. Se necesitará la energía equivalente a otras 6,000 plantas de un gigavatio para abastecer a la industria y la minería con calor de proceso. Ahora se necesitan por todo el mundo ferrocarriles, carreteras, sistemas hidráulicos y de alcantarillado, hospitales, escuelas, fábricas etc. El agotamiento de los recursos minerales más fácilmente disponibles significa que se tienen que descubrir y desarrollar nuevas fuentes. ¿Cómo se van a solucionar estas necesidades?

Las mayores limitaciones para lograr estos objetivos no significan ningún déficit en recursos finitos, sino la falta de suficiente creatividad humana para resolver los muchos desafíos. El único remedio para dicha situación es una movilización rápida para aumentar nuestras capacidades creativas científicas. Esto no es simplemente cuestión de abrir algunas escuelas. La ciencia ha perdido casi dos generaciones, gracias a la masacre ambientalista. Cuando vemos las áreas cruciales de ciencia nuclear y espacial, por ejemplo, encontramos que se ha perdido sin reponerlas buena parte del genio, conocimiento y capacidades de generaciones más viejas. Las ciencias biológicas cada vez se empantanan más en dogmas reduccionistas, si es que no están dominadas abiertamente por el movimiento verde, y las ciencias de la Tierra cada vez caen más en manos de la mafia climática.

La ciencia de cultivar ciencia

El método probado para lograr una tasa rápida de progreso científico es movilizar los poderes creativos de la juventud en torno a las tareas que desafían la imaginación e invitan a lograr avances trascendentales en la forma de pensar. Hoy ese desafío sigue siendo, como lo fue para generaciones anteriores, la exploración tripulada del sistema solar.

Los problemas prácticos principales en la exploración espacial son: lograr un cohete movido por energía termonuclear para proporcionar una aceleración constante de 1g para los vehículos tripulados, y tener maestría sobre el dominio vernadskyano que gobierna las relaciones de vida en el cosmos. La búsqueda de estos objetivos probará ser la ruta más rápida para resolver los problemas que enfrenta el desarrollo humano en la Tierra.

Por ejemplo, la reacción de fisión nuclear puede producir de 1 a 10 millones de veces más la densidad del flujo energético de las reacciones químicas, como serían la combustión de combustibles fósiles o el hidrógeno. La fusión termonuclear puede exceder la de la fisión por un orden de magnitud o más, y también aporta otras ventajas. El candidato más probable para ser el combustible de los vehículos tripulados para las exploraciones planetarias, es la reacción de fusión sin neutrones helio-3/deuterio, utilizando la fuente abundante de helio-3 encontrada en la superficie lunar. Poder dominar los medios para convertir directamente la energía cinética contenida en el protón de alta velocidad, producido por la reacción, en energía eléctrica, probará ser una dádiva para la generación eléctrica en la Tierra o en cualquier estación fija. El poder pasar por alto la necesidad de tener que hervir el agua primero para poder a su vez mover una aspa de turbina para girar un generador colocará la generación de energía de las fuentes termoeléctricas en un nivel totalmente nuevo. Como informó el Dr. Richard Post respecto a los experimentos de 1980 sobre el artefacto de espejos en líneas interconectadas asimétricas en el Laboratorio Lawrence Livermore, son posibles eficiencias por encima del 80% en la conversión directa de la energía de las partículas alfa y iones disparados al final de este tipo linear de artefacto de fusión, usando la reacción estándar deuterio/deuterio. (En los 1980 se echaron a pique las investigaciones sobre este reactor junto con todos los otros enfoques a la fusión, con excepción del artefacto tokamak, bajo presiones presupuestales modeladas en la masacre Ludita de los ambientalistas).

El millón de grados de temperatura alcanzados por un reactor de fusión puede proporcionar el calor para procesar roca bruta, incluso basura, en sus elementos constituyentes, separando magnéticamente los gases ionizados de cada elemento con un artefacto conocido como la antorcha de plasma. La separación de isótopos por láser y plasma, técnicas demostradas en los 1970, permite un nuevo nivel de control sobre la Tabla Periódica para el uso del hombre.

La exploración espacial también desafía nuestro entendimiento de la vida y sus relaciones con el cosmos. El desafío mayor, mantener al hombre con vida en el medio ambiente espacial, mientras viaja a alta velocidad en un campo gravitacional inercial, y aterriza en un medio ambiente completamente nuevo de gravitación cambiada y fortalecimiento del campo magnético, forzara nuevos descubrimientos. ¿Cuál es la relación de la radiación cósmica con la vida? ¿puede sobrevivir la vida sin un campo magnético; sin una radiación de baja intensidad que es una compañera constante en la Tierra? ¿cuál es el significado del espectro electromagnético en la comunicación intercelular y el desarrollo de un nuevo organismo?

Los detalles de los correos electrónicos de East Anglia no son lo más importante. Derrotar las intenciones genocidas de los promotores del calentamiento global si lo es.