LaRouche: ¿Está cuerdo el Presidente? | LaRouche Political Action Committee

LaRouche: ¿Está cuerdo el Presidente?



11 de diciembre de 2009 (LPAC).- Lyndon LaRouche afirmó hoy que los comentarios del presidente Barack Obama en Oslo, Noruega, en ocasión de aceptar el Premio Nobel de la Paz, pone en duda su sanidad mental. O está mintiendo o está loco. No existe una duda razonable posible de que ésas son las opciones. El Presidente está actuando como toda una reina.

LaRouche se refería a la siguiente aseveración que hizo Obama en su discurso de aceptación:

"La falta de esperanza puede corroer a una sociedad por dentro. Y esa es la razón...de porqué hoy el mundo tiene que unirse para afrontar el cambio climático. Existe muy poca disputa científica de que si no hacemos algo, enfrentaremos más sequías, más hambruna, más desplazamientos masivos -todos los cuales serían combustible para más conflictos durante décadas. Por esta razón, no son solo científicos y activistas ambientalistas los que piden una acción rápida y categórica -son dirigentes militares en mi país y en otros que entienden que lo que está en juego es nuestra seguridad común".

Desde que inició su discurso Obama estaba totalmente defensivo. Después de hacer las debidas reverencias a "Sus Majestades, Sus Altezas Reales" etc. admitió que "mis logros son escasos" y que no podría argumentar con aquellos que encuentran a otros "mucho más merecedores que yo de este honor".

Trató después de defender el hecho de que estaba recibiendo el Premio Nobel de la Paz solo nueve días después de haber tomado la decisión de enviar 30,000 más tropas a Afganistán, a la vez que está en medio de dos guerras, refiriéndose a la teoría de la Guerra Justa, sin presentar ningún argumento convincente de que sus guerras estén de hecho justificadas.

En vez de esto trató de envolverse en la túnica de Ghandi y de Martin Luther King ("Como alguien que está aquí como consecuencia directa del trabajo de toda la vida del Dr. King, yo soy un testimonio viviente de la fuerza moral de la no violencia"), a la vez que continua la política de guerra preventiva lanzada por su predecesor. Hasta trató de evocar la memoria de John F. Kennedy, a pesar del hecho de que Kennedy fue asesinado por, entre otras razones, su decisión de no enviar tropas a Vietnam del Sur, precisamente la decisión opuesta a la que tomó Obama.

Aunque no hizo referencias a Teodoro Roosevelt, el primer presidente de EU, en recibir el Premio Nobel de la Paz, por acciones que llevaron ineluctablemente al bombardeo japonés de Pearl Harbor, sí se refirió al segundo presidente de E.U. en recibir el Premio Nobel de la Paz, el promotor del KKK, Woodrow Wilson, cuyo Tratado de Versalles llevó a la Segunda Guerra Mundial y cuya propuesta para la Liga de las Naciones fue rechazada por la población estadounidense, y quien después se volvió loco.

Obama también imitó el discurso de Tony Blair en Chicago, en donde pidió destruir el Tratado de Westfalia exhortando a intervenir en otros países, en violación del principio de autodeterminación. Al referirse a situaciones en donde el "propósito de una acción militar se extiende más allá de la autodefensa o la defensa de una nación en contra de un agresor", Obama dijo "cada vez más, todos nosotros enfrentamos cuestiones difíciles sobre cómo evitar la masacre de civiles por parte de sus propios gobiernos, o parar una guerra civil cuya violencia y sufrimiento puede sumir una región entera".

Algunas se las aseveraciones de Obama pudieron haber sido quizá solo proyecciones propias, como la siguiente: "Adherirse a esta ley del amor siempre a sido la lucha central de la naturaleza humana. Pero nosotros somos falibles. Cometemos errores, y caemos víctima de las tentaciones del orgullo, del poder y algunas veces, del mal".