LaRouche: La Ley de Salud de Obama es un ataque de un enemigo extranjero | LaRouche Political Action Committee

LaRouche: La Ley de Salud de Obama es un ataque de un enemigo extranjero



29 de diciembre de 2009 (2009).—El proyecto de ley que aprobó el Senado estadounidense el 24 de diciembre pasado “constituye implícitamente un ataque del gobierno británico a los Estados Unidos”, dijo Lyndon LaRouche hoy. “Todo el modelo se engendró comenzando con Tony Blair, por el gobierno británico. Es la política de Tony Blair que tratan de imponer con engaños en Estados Unidos; el mismo Tony Blair que mintió e involucró a Estados Unidos en una guerra en Irak. Y la reina misma está sumamente involucrada en esto”.

LaRouche señaló que la cláusula del proyecto de ley de salud que aprobó el Senado, mediante la cual se prohíbe cualquier cambio a la ley en el futuro, no solo es flagrantemente inconstitucional. “Tiene todas las huellas de las garras” de la operación británica contra Europa que se muestran en el Tratado de Lisboa, que tenía un aspecto irreversible idéntico. Hasta Hitler nomás se declaró dictador de por vida, señaló LaRouche.

“Tratar de imponer esta condición, equivale a un acto de guerra contra Estados Unidos. La manera como se diseñó el proyecto de ley sigue el patrón impuesto por los británicos para diseñar las medidas del Tratado de Lisboa”. Pero en el caso de Lisboa, el Tribunal Constitucional alemán de Karlsruhe dictaminó que la sección de ese tratado que prohíbe cualquier cambio en el futuro, fue eliminado de modo fulminante, lo cual modifica ese aspecto del tratado final.

LaRouche observó el hecho de que el vocero de Londres, la revista The Economist, elogió la acción del Senado por ser “el voto mayor consecuencia en el Senado en más de 40 años”. LaRouche comentó que “eso realmente identifica a los autores”.

“En sus efectos, el proyecto de ley está diseñado para derrocar la Constitución estadounidense. Cuando esto se hace en complicidad de una potencia extranjera, eso constituye un ataque a Estados Unidos. Cualquiera que apoye dicho ataque puede ser sospechoso de traición. Porque el intento de destruir a la Constitución de Estados Unidos equivale prácticamente a un acto de guerra. Por lo tanto, cualquier funcionario de EU que accede a eso, se le puede considerar como un traidor.

“Porque esto es algo que derriba la Constitución estadounidense con subterfugios. Así que se debe tratar como un acto de agresión contra la Constitución de la nación. Esto quiere decir que exige un enjuiciamiento político automático del funcionario que sea cómplice de este tipo de cosas. Esto se impuso a Estados Unidos con la complicidad de gente del gobierno estadounidense”.

LaRouche aconsejó “hacer que el ciudadano común la emprenda contra el enemigo extranjero directamente, y contra quienes cooperen con los británicos, que sean sospechosos de cometer actos que equivalen a traición. No se va a conseguir ninguna reacción si se deja esto por la paz. El pueblo estadounidense responderá al ataque de una potencia extranjera, incluso a un ataque de este tipo. Si comienzan a debatir el asunto, lo van a debatir. Si dicen que es un ataque de una potencia extranjera contra Estados Unidos, o por la influencia de una potencia extranjera, entonces van a hacer que el pueblo estadounidense responda.

“Vamos a aplastar este proyecto de ley, movilizando a la población contra el enemigo extranjero, el imperio británico, que ha dirigido este esfuerzo específicamente para destruir a Estados Unidos. Tenemos que desatar una revuelta popular en contra este asalto británico fundamental en contra de Estados Unidos. La supervivencia misma de Estados Unidos depende ahora de derrotar el ‘Tratado de Lisboa americano’|”.

LaRouche dijo también que vamos a investigar los informes sobre que esta parte del proyecto de ley, en particular, la que prohíbe de manera inconstitucional su revocación o alteración, se insertó en el proyecto al último momento. Algunas fuentes dicen que ni siquiera era parte del proyecto que el senador Harry Reid dio a conocer como el proyecto final. No está claro siquiera que muchos miembros del Senado supieran por lo que estaban votando. No hay que subestimar el factor del reino del terror del FBI para forzar esta monstruosidad.

El proyecto del Senado, agregó LaRouche, refleja el hecho de que el gobierno de Obama está dirigido, de arriba abajo, como instrumento de la monarquía británica. Los británicos dirigen al gobierno estadounidense, de arriba abajo, desde la Casa Blanca. Y vamos a averiguar el papel obvio de los hermanos Emanuel en esta atrocidad.

Esta es la reacción histérica de los británicos a su derrota en Copenhague, añadió LaRouche. Vean el papel del FBI para chantajear y aterrorizar los miembros del Congreso que se resistían. Vean como el senador Ben Nelson dio marcha atrás a su oposición al último momento. Ahora, con la memoria de la revuelta de las bases electorales en agosto pasado, a los miembros del Congreso les van a decir que no se acerquen a sus bases ni por casualidad. Porque el nivel de rabia en este momento está a años luz de cómo estaba en agosto. Al forzar la aprobación del proyecto del Senado –con la cláusula totalmente anticonstitucional que prohíbe a cualquier Congreso futuro hacer cualquier cambio—el Senado, bajo control total de la Casa Blanca y los británicos, ahora prendió la mecha. La mecha arde, y se acerca cada vez más a la bomba.

Ahí nos encontramos, en la última semana del año, rumbo al Año Nuevo.