LaRouche: Investiguen el bombazo contra la CIA en Afganistán | LaRouche Political Action Committee

LaRouche: Investiguen el bombazo contra la CIA en Afganistán



5 de enero de/ 2010 (LPAC).— Lyndon LaRouche demandó hoy una investigación completa del terrorista suicida del 30 de diciembre en la base de operaciones Chapman en Afganistán, que mató a siete agentes de la CIA e hirió a seis. "Yo pienso que debiéramos dirigir un interrogatorio sobre esto. ¿Cómo pudo suceder esto a un equipo de la CIA? ¿Se les entrenó de manera inadecuada o estaban operando sobre la base de algunas órdenes de alguna agencia estadounidense para hacer eso? ¿Quién los expuso? ¿Rahm Emanuel? Esto plantea muchas interrogantes de competencia", dijo LaRouche. "No se confiar en el Presidente o su equipo en esto. El Presidente y su equipo van a exponer a los agentes para que sean asesinados. Tengan o no la intención", recalcó LaRouche.

Entre los siete muertos se encuentran los agentes de más alto rango en Afganistán, incluyendo uno con 14 años de experiencia. Su colega jordano, el capitán ali bin Zeid, que acompañaba al asesino Humam al'Balawi al complejo, según informó AFP, también era un oficial de inteligencia muy alto y miembro de la familia real de Jordania.

"La situación fue un intento de reclutamiento, que es lo que los expuso", dijo LaRouche. "Uno no pone en peligro a un equipo entero en una situación como ésa! Uno tiene una o dos personas, y luego uno protege el trasero con los otros agentes.

El veterano de la Agencia de Inteligencia de Defensa estadounidenses Pat Lang evaluó que "se violaron un número de reglas básicas. Una que viene a la mente es que uno nunca confía en agentes extranjeros", publicó hoy el diario Guardian de Londres. "Yo creo que ésta es una crisis muy grande", dijo Lang. "Muestra que el nivel de experiencia en las operaciones ha disminuido tanto que ellos son una amenaza a sí mismos.

El Guardian también cita al oficial de la CIA Larry Johnson diciendo que "uno tiene mucha gente sin experiencia lanzada al campo sin la orientación y el entrenamiento adecuados". Dijo que una fuente de inteligencia tan importante como se supone era al-Balawi, nunca debió habérsele llevado a la base porque arriesgaba ponerlo al descubierto. Al-Balawi también debió haber sido entrevistado por un grupo mucho más reducido que la docena o algo así de empleados de la CIA presentes, dijo Johnson, un punto clave planteado por LaRouche.

"Eso me dejó boquiabierto, el hecho de que [los agentes de la CIA] podrían ser tan poco inteligentes en cuanto hacer [lo que hicieron], dijo LaRouche. "Es básico. Sólo si recibieron órdenes de la Casa Blanca harían ellos algo como eso. Es decir, la CIA no es así de tonta; tienen mucho camino recorrido. Simplemente desde la perspectiva, incluso con el cambio de personal, algo del legado del entrenamiento se transmite de una generación a la siguiente. Y esa fue una acción muy falta de inteligencia. Es decir, uno se encuentra en un área en la que la gente puede ingresar y ellos mismos cargan bombas, en sus tuchus o algo. De modo que uno no hace eso. Uno puede tener dos personas interrogando pero uno lo aparta de algo o el otro y luego uno se cubre el trasero con alguien más para proteger la situación. Tanto para el ataque contra la persona que realiza la entrevista como para observar el ambiente en el sentido de que uno pueda verse rebasado. ¡Y el hecho de que se dice que no portaban chaleco antibalas, eso es una locura!

Ni al-Balawi ni Bin Zeid fueron detenidos o revisados cuando ingresaron a la base Chapman. El Times de India publicó que la subdirector de la CIA en Kabul se dice que viajó al lugar para la reunión. Otro informe en la National Public Radio señaló que dentro de toda la confianza generalizada de la inteligencia de los Estados Unidos en las agencias de otras naciones —esta vez, el Departamento de Inteligencia General jordano— es poco usual que esas agencias permitan a sus operadores reunirse con oficiales estadounidenses de manera directa. Sin embargo, a al-Balawi se le invitó específicamente a reunirse con los agentes de la CIA.

Además, al-Balawi se le permitió el ingreso a un gimnacio utilizado por personal estadounidense, donde los oficiales estadounidenses no portan chalecos antibalas; otra violación de la seguridad básica.