¿Bombardeará el lunático Obama a Irán? | LaRouche Political Action Committee

¿Bombardeará el lunático Obama a Irán?



23 de julio del 2010 — Recientemente se ha soltado una oleada informativa como secuela de las demostraciones de amor entre Obama y el primer ministro israelí Netanyahu, la semana pasada en la Casa Blanca, en el sentido de que el gobierno de Obama está considerando seriamente la acción militar contra Irán. Si se tratara simplemente de un asunto de propaganda negra, la amenaza sería limitada, a lo sumo, debido a la resistencia militar estadounidense a otra guerra en el Golfo Pérsico. Pero dado el hecho de que el Presidente está loco de remate, y dado que varias fuentes de Washington muy bien informadas han confirmado que de nuevo existe la consideración de un ataque contra Irán, que viene directamente de la Casa Blanca, el asunto tiene que tomarse muy en serio.

El 15 de julio, la revista Time dio mucha prominencia a un artículo de Joe Klein, encabezado "Un ataque contra Irán: de nuevo sobre la mesa", en el que se informa que el Pentágono, por primera vez, considera la acción militar contra el programa nuclear de Irán tanto viable como posiblemente necesaria. "Fuentes de inteligencia dicen que el Comando Central del Ejército estadounidense, encargado de organizar las operaciones militares en el Medio Oriente, ha hecho algunos avances reales en la planeación de ataques aéreos específicos, con la ayuda, en gran parte, de operaciones sumamente mejoradas de inteligencia humana en la región", escribe Klein. Cita una fuente israelí que le dice que "hace un año no había una verdadera opción militar. Pero se han puesto serios sobre la planeación y la opción ahora es real". La fuente informó que el ejército israelí ha sido consultado sobre los planes de guerra, ya que el Gobierno de Obama no quiere que Israel actúe por su cuenta en atacar Irán. Klein agrega que "hay otro factor que ha puesto a puesto a hervir a fuego lento la opción militar: los vecinos sunitas de Irán realmente quieren que Estados Unidos lo haga... Funcionarios estadounidenses de alto nivel que viajan con frecuencia al Golfo dicen que los sauditas, en particular, abordan el tema con sorprendente ardor". Klein asegura que "por el momento, la Casa Blanca sigue tan escéptica como nunca sobre un ataque militar", pero que, según fuentes de inteligencia estadounidense importantes y un demócrata importante, ya no es cierto. Según se dice, el presidente Obama está hablando personalmente sobre un ataque contra Irán y lo considera como una ayuda potencial para sus planes de reelección del 2012.

El 15 de julio, el mismo día que se publica el artículo de Klein, la versión en línea de la publicación alemana Spiegel Online dio a conocer una versión similar bajo el encabezado "Se forma un eje silencioso contra Irán en el Oriente Medio", firmado por Alexander Smoltczyk y Bernhard Zand. Ellos hablan de un fuerte impulso de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) a favor de un ataque de Estados Unidos contra Irán, sin importar las consecuencias. Spiegel señala el discurso reciente del embajador de los EAU en Estados Unidos, Yousef Al Otaiba, durante un foro en Aspen, Colorado, en el que promovió con agresividad la acción militar para acabar con las capacidades nucleares de Irán. "Un ataque militar contra Irán por quien sea, resultaría un desastre", dijo el embajador, "pero Irán con un arma nuclear sería un desastre mayor". Si bien reconoció que sin duda se produciría una "repercusión violenta", "si me preguntan, si 'estoy dispuesto a vivir con eso, contra tener que vivir con un Irán nuclear', mi respuesta todavía es la misma. No podemos vivir con un Irán nuclear. Yo estoy dispuesto a absorber el que tenga lugar a expensas de la seguridad de los EAU".

Incluso Arnaud de Borchgrave, quien en años recientes ha sido un crítico severo de las guerras preventivas de Bush-Cheney y un oponente de los ataques militares contra Irán, escribió el 13 de julio que "Crece el sentimiento global para atacar Irán". Citando las mismas declaraciones sauditas y de los EAU citados por el Time y Spiegel Online, de Borchgrave concluye que "la tentación para Obama de doblegar a Irán crecerá de manera rápida cuando concluya que Afganistán seguirá siendo una llaga supurante hasta que alguien pueda escudriñar el interior de un futuro sombrío, difícilmente una receta para el éxito en las elecciones de noviembre. Con una guerra en Afganistán destinada a empeorar y un teatro militar en Irak repleto de violencia sectaria, el bombardeo de Irán le podría brindar a Obama una guerra en tres frentes y una oportunidad de retener ambas cámaras del Congreso".