El matón de Obama Porter Goss: ¿quien es él para juzgar a los congresistas? | LaRouche Political Action Committee

El matón de Obama Porter Goss: ¿quien es él para juzgar a los congresistas?



4 de agosto de 2010 — Porter Goss, copresidente de la Oficina de Ética del Congreso (OCE, por siglas en inglés), encabeza la reanudación de los ataques tipo Operación Fruehmenschen ['hombre primitivo', en alemán, como se llamó a la operación ilegal del FBI contra funcionarios electos afroamericanos] en contra de los congresistas Charles Rangel y Maxine Waters. Goss tiene un largo historial de conflicto de intereses y abuso del cargo, pero estas son precisamente las razones por las que ésta ahí, para hacer el trabajo sucio racista de Obama.

En 1996-97, Porter Goss dirigió el encubrimiento del entonces presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, durante una investigación de la Comisión de Ética. Luego de que se negó a recusarse de esa comisión de Ética —dado que había dado apoyo financiero al GOPAC (el comité político de Gingrich), además de otras conexiones estrechas— Goss escribió una carta, que fue firmada también por su compañero republicano, el congresista Steven H. Schiff de Nuevo México, instando a los republicanos de la Cámara de Representantes a que apoyaran a Gingrich como presidente en las próximas elecciones en la Cámara de Representantes.

A diferencia del tratamiento a Rangel, quien fue forzado a renunciar como presidente de la Comisión de Administración y Presupuesto antes de que siquiera se anunciaran los cargos de la Comisión de Ética, Gingrich nunca renunció, ni siquiera después de haber tenido que pagar $300,000 dólares en compensaciones debido a que había engañado a la Comisión de Ética en sus investigaciones.

La carta de Goss "ayudó a ganarse a un bloque decisivo de votos republicanos indecisos" a favor de Gingrich, escribió el New York Times el 5 de enero de 1997. La carta dice: "No vemos ninguna razón ahora, ni vemos ninguna en el curso normal de los acontecimientos en un futuro, de porque Newt Gingrich pudiera ser inelegible para servir como presidente..." y la había escrito ante la solicitud urgente del presidente de la comisión Republicana de Campañas al Congreso, y otros funcionarios del GOP, que estaban frenéticos ante los cuestionamientos de los republicanos por los problemas de Gingrich. El New York Times correctamente comenta que la carta de Goss fue la señal de que Gingrich no iba a recibir más que una "reprimenda" por sus violaciones éticas.

Goss había contribuido con el máximo, $5,000 dólares, al GOPAC de Gringrich, y estaba relacionado por matrimonio al dirigente del GOPAC, Pete Dupont. Gingrich mantuvo su cargo, y Goss recibió su recompensa cuando Gingrich lo nombró presidente de la Comisión Selecta de Inteligencia de la Cámara de Representantes.

Goss es un gran defensor de las operaciones secretas del gobierno, incluyendo secuestros en el extranjero, torturas y destrucción de la evidencia de tortura, y fungió como sicario de Dick Cheney en el Congreso durante todo el período del régimen de Cheney y Bush.

La mayor parte de los abusos de la comunidad de inteligencia de EU, identificados en la investigación de la comisión del 11 de septiembre (9/11 Commission), ocurrieron bajo el ojo vigilante de Goss en su calidad de presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes; de hecho, fue cómplice de los crímenes de la camarilla de Cheney en el Pentágono. Entre esos delitos se cuentan: usar el engaño para aterrorizar a la población y al Congreso estadounidense sobre las armas de destrucción masiva inexistentes en Irak; usar unidades del Pentágono para pergeñar, mediante el "reanálisis" la acusación de que Irak y Saddam Hussein estaban detrás de los ataques del 11 de septiembre; usar el Pentágono para lanzar operaciones encubiertas ilegales para desestabilizar y empezar las guerras no declaradas en contra de Siria e Irán; aportar la aprobación del Congreso a la tortura aprobada por la Casa Blanca.

Goss se especializa en bloquear investigaciones. En el caso de la filtración de la identidad de la agente encubierta de la CIA Valerie Plame, Goss la denuncio diciendo que no era más que "política partidista", no una "preocupación por la seguridad nacional". Atacó las denuncias sobre las torturas en la prisión militar de Abu Ghraib, en Irak, como un "circo" político. Después apoyó la destrucción de las cintas sobre interrogatorios en donde se usó la tortura.

En los 1990, Goss mostró insistentemente su odio en contra del presidente Bill Clinton y el senador John Kerry, el futuro candidato presidencial demócrata. En 1996, Goss supervisó el encubrimiento total del involucramiento de George H.W. Bush y Oliver North en el tráfico de cocaína de la operación Irán-Contras, que se habían puesto al descubierto una década anterior en las investigaciones en el senado encabezadas por el senador John Kerry sobre el narcotráfico de los Contras. En 1997, Goss forzó la iniciación de una grotesca investigación de seguridad nacional sobre la Casa Blanca de Bill Clinton, cuando alegó que el Comité Nacional Demócrata rompió la relación con el acaudalado donante Grigory Loutchansky —de nacionalidad rusa con una amplia reputación de conexiones al crimen organizado— se basó posiblemente en información clasificada.

Goss puso el grito en el cielo: "Si estas revelaciones realmente ocurrieron, esto constituye un delito mayor".

En 2004, Cheney promovió su candidatura a director de la CIA, lo cual ganó en parte porque Goss cerró la investigación de su propia Comisión de Inteligencia sobre las actividades del gobierno, usando de pretexto que algunos congresistas habían "filtrado" material clasificado de la Comisión.