En sus diferencias con Hillary sobre México, Obama se va con los marihuanos | LaRouche Political Action Committee

En sus diferencias con Hillary sobre México, Obama se va con los marihuanos



11 de septiembre de 2010 — El presidente Obama salió públicamente a contradecir a su Secretaria de Estado, Hillary Clinton, con relación a la amenaza del cartel del narcotráfico en México, solo un día después de que ella presentara un cuadro alarmante y preciso del bestial horror al que está sometido México. Pero de nuevo, la decisión de Obama desde el año pasado de que ya no se aplicara la ley federal en la persecución de los delitos por tráfico de marihuana en el estado de California, le ha ayudado a los carteles del narcotráfico en México, facilitando el crecimiento explosivo de proveedores (100 solo en San Diego) de varios productos altamente concentrados de "supermarihuana", la mayoría elaborados con la marihuana que se trafica desde México.

En la sesión de preguntas y respuestas, luego de su discurso ante el Consejo de Relaciones Exteriores el 8 de septiembre, Clinton afirmó que la amenaza del narcotráfico en el hemisferio occidental "en algunos casos se está camuflando o haciendo causa común con lo que podría considerarse como una insurgencia, en México y en Centroamérica". Citó la aparición de carros bombas en México, y destacó que México "cada vez se parece más a como estaba Colombia hace 20 años, en donde los narcotraficantes controlaban ciertas partes del país —no— partes significativas; en Colombia, se llegó a un punto en donde, ya saben, más de una tercera paste del país, casi 40% del país en un momento o en otro estaba bajo el control de los insurgentes, las FARC".

En entrevista exclusiva al día siguiente en el periódico La Opinión de Los Angeles, Obama contradijo rotundamente a Clinton, afirmando que "México es una democracia amplia y progresista, con una economía creciente y por consecuencia no se puede comparar lo que está sucediendo en México con lo que sucedió en Colombia hace 20 años".

Sin embargo, parece que no existe ningún estrato de personas normales a las que Obama no insulta cuando habla. Al hablar para uno de los periódicos de habla hispana más importantes de los Estados Unidos, Obama se quejó petulantemente del creciente número de hispanoamericanos que se quejan que salió en defensa de la reforma a la salud, pero que no ha hecho nada sobre la reforma migratoria, una acusación que, dice La Opinión, "claramente le molestó".