El Ejército de EU se desbarata a resultas de las guerras prolongadas | LaRouche Political Action Committee

El Ejército de EU se desbarata a resultas de las guerras prolongadas



19 de septiembre de 2010 — En julio pasado, el Ejército dio a conocer un informe de 350 páginas, titulado "Informe sobre la promoción de la salud, reducción de los riesgos y prevención del suicidio en el Ejército" que se suponía que no solo iba a poner de manifiesto al grado al que ha llegado el problema de salud mental y suicidios que enfrenta el Ejército como producto de las guerras prolongadas en Irak y Afganistán, sino que también tenía la intención de aportar un ruta a seguir para ayudarle al Ejército a tratar de solucionar el desastre. Si bien es útil en muchos aspectos, el informe sigue insistiendo en un punto ciego que mantiene el Ejército: a saber, el papel que tienen las guerras prolongadas mismas en la desintegración manifiesta del Ejército. El Ejército ha culpado sistemáticamente a cosas como fracaso en las relaciones y problemas financieros, abuso de drogas etc.,por le suicidio entre los soldados, así como también por otros resquebrajamientos en la disciplina que han plagado la fuerza cada vez con mayor fuerza desde la invasión a Irak en el 2003. Según el informe los soldados cometieron 50,523 faltas leves en el año discal 2009, casi duplicándose desde el 2005, pero más de 15,000 de esos casos en el 2009 no recibieron castigo. El Ejército se resiste a admitirlo pero los comandantes de brigada prefieren irse a la guerra con soldados que no están preparados para el servicio que enviar un mensaje hacia la línea de mando superior diciéndole que su unidad no está lista para desplegarse debido a problemas personales.

En los últimos días aparecieron en la prensa más evidencias del efecto destructivo de las guerras sobre el Ejército. La Oficina en Washington de McClatchy sacó el perfil de los 1,163 soldados del batallón estacionado en Fort Bliss, Texas, que sufrió muchos más daños por sus dos despliegues en Irak que lo que mostraría su única baja en combate. Cuando un nuevo comandante tomó el mando del batallón después de que éste regresó de su segundo despliegue, encontró que 69 soldados habían resultado positivos en las pruebas sobre metanfetaminas, cocaína y mariguana; que estaba circulando entre los soldados un video pornográfico de una teniente mujer del batallón, y que 7 soldados habían muerto por sobredosis de drogas y accidentes de tránsito después del primer despliegue de la unidad. "Los presos controlan la prisión" le dijo el teniente coronel Dave Wilson a McClatchy. En medio de los dos despliegues, apresuradamente metieron al batallón a soldados nuevos para preparar la unidad para su siguiente despliegue, lo que dio como resultado una desintegración del liderato.

Al mismo tiempo, aparece una noticia en el periódico Stars and Stripes, que en realidad es publicada por el Pentágono, sobre un rompimiento total de la disciplina y el liderato en Fort Lewis, Washington. Fort Lewis, sede del Primer Cuerpo del Ejército, ha visto el regreso de 14,000 soldados de Irak y Afganistán en los últimos cinco meses, y en ese tiempo, se han iniciado investigaciones sobre las acusaciones de que el hospital de la base se ha negado a darle tratamiento a los soldados de la Guardia Nacional alegando que solamente eran heridas fingidas de los "soldados de fin de semana"; una docena de soldados están bajo investigación por cometer crímenes de guerra en Afganistán; y por lo menos tres soldados sufrieron un completo colapso mental en público que provocó confrontaciones con la policía en donde fueron asesinados dos de los soldados. En uno de estos casos, un soldado desertó, pero el ejército nunca informó a la familia de que había desertado, cuando él estaba con ellos en casa. En otro caso, un soldado que había sido desplegado con una unidad con base en Fort Lewis tomó tres rehenes a punta de pistola en un hospital en Fort Stewart, Georgia, exigiendo tratamiento psiquiátrico porque sentía que no había recibido el cuidado que necesita después de regresar de su despliegue. Un soldado culpó al hospital de Fort Lewis por la desintegración en el cuidado. "Nadie cree que es un problema hasta que alguien hace algo ridículo" dijo. Los comentarios que se adjuntan al artículo incluyen a una pareja que confirma el tratamiento mediocre del Ejército a sus reservistas y a aquellos con problemas de salud mental. En un comentario, un soldado de la Guardia Nacional de Washington dijo que Fort Lewis le ha negado un electrocardiograma por un problema cardiaco que se presentó cuando estaba en servicio activo, y en vez de esto, se le dijo que fuera a un hospital de veteranos o con un doctor civil.

También esta semana, el Ejército dio a conocer sus estadísticas de suicidios para el mes de agosto, que muestra que el Ejército ya está rompiendo su propia marca de 160 suicidios para todo el año 2009. Para fines de agosto de 2010, ya alcanzaba los 161 suicidios, con otros 38 posibles suicidios todavía bajo investigación.

Los indicadores antes citados, solo unos cuantos de las decenas de miles de casos que se han presentado en la última década, demuestra cómo las guerras prolongadas, que Obama continúa como política, están destruyendo al Ejército y al país. NAWAPA les daría a estos soldados la nueva misión de reconstruir el país, asimilándolos en un ampliado Cuerpo de Ingenieros del Ejército.