Desnudan al narcisista patológico Obama en un periódico de amplia circulación en el Capitolio | LaRouche Political Action Committee

Desnudan al narcisista patológico Obama en un periódico de amplia circulación en el Capitolio



6 de noviembre de 2010 — Este sábado en la mañana, alguien puso un retrato sumamente elaborado y completo del narcisista patológico Obama en el periódico Politico, de amplia circulación en el Capitolio y todos los medios políticos de Washington. El artículo de fondo elaborado por cuatro de los redactores principales de Politico, se titula "El factor del ego: ¿Puede cambiar Obama?" Aunque en ningún momento declaran abiertamente que se trata de un caso clínico y patológico, los autores hacen el retrato hablado de manera rigurosa, respaldando cada afirmación con una investigación exhaustiva y con muchas entrevistas originales, con lo cual retratan a Nerón-Obama tal y como es en realidad, y concluyen con un señalamiento de la forma de un colapso nervioso que está padeciendo en este momento, clasificado como la "catástrofe narcisista".

Las pruebas se extienden comenzando con los lugares más comunes hasta llegar a los más insólito. Aquí nomás mostraremos los argumentos iniciales y algunos de de los más devastadores con que concluye.

La primer perla sale de la biografía de Obama por David Mendell, que es útil. Cuando se encaminaba Obama hacia la pista en Boston para dar su "electrificante discurso a la convención demócrata en 2004, le dijo a Mendell, un redactor del diario Chicago Tribune: "Yo soy LeBron, nene. Yo puedo jugar a este nivel. Tengo juego . El comentario del autor es que "el amor propio se puede desdibujar en autoengaño . Y agrega: "Es el tipo de reclamo que sale a relucir en conversaciones informativas con legisladores, gestores y veteranos de gobiernos anteriores que interactúan con los funcionarios del despacho de Obama: que ellos han creado un culto a la personalidad en torno a Obama, habiendo seguido a su jefe en su rápido e inverosímil ascenso a la Presidencia. Muchos de estos creyentes sienten, realmente, que él es el equivalente político del fenómeno de la NBA LeBron James. La visión se basa en una creencia de que las habilidades políticas extraordinarias de Obama y su inusual compostura personal lo hacen diferente a los políticos convencionales e inmune a las leyes de la gravedad política convencionales .

"Exactamente como Hitler , agregó Lyndon LaRouche.

Y el factor decisivo según Politico: "Alguien del entorno de Obama dijo que esa una creencia que empieza en la cima .

Más a fondo, el periódico señala: "En la biografía de Obama escrita por David Remnick, The Bridge (El Puente), cita al asesor de la Casa Blanca y amiga desde hace tiempo, Valerie Jarrett: 'Yo creo que Barack sabía que tenía talentos que Dios le dio y que eran extraordinarios. Él sabe exactamente que tan listo es... El sabe que tan perspicaz es. El sabe que tan buen lector de las personas es. Y el sabe que tiene la capacidad la extraordinaria y rara capacidad de tomar miles de perspectivas diferentes, digerirlas y darles sentido, y yo pienso que realmente nunca ha sido desafiado intelectualmente... Entonces, la sensación que me dio fue no solo la de un espíritu inquieto, sino de alguien con tale talentos extraordinarios que realmente se le tenía exigir para que fuese feliz... Toda su vida se ha aburrido hasta morir. Y es que tiene demasiado talento para hacer lo que hace la gente ordinaria' "

"Un artículo del 2008 en New Yorker citaba a Patrick Gaspard, ahora director político de la Casa Blanca, quien describía lo que le dijo Obama durante la entrevista para el empleo: 'Yo creo que yo soy mejor escritor de discursos que los que escriben mis discursos. Yo sé más de directrices sobre cualquier tema en particular que mis directores de política. Y te diré ahora mismo que voy a pensar que soy mejor director político que mi director político' "

El artículo concluye con un retrato asombroso de la "catástrofe narcisista" que padece Obama ahora mismo, desde el martes, citando de su libro, The Audacity of Hope (La audacia de la esperanza), sobre lo que sintió cuando fue derrotado en su intento de arrebatarle su escaño al representante demócrata de Chicago, Bobby Rush, en 2000.

"No importa que atribuyas de modo convincente la pérdida a que no era el momento o a la mala suerte o la falta de dinero; es imposible no sentir a algún nivel como si toda la comunidad te hubiese repudiado personalmente, que simplemente no tienes lo que se requiere, y que adonde quiera que vayas, la palabra 'perdedor' brilla en la mente de la gente... Son el tipo de sentimientos que la mayor parte de la gente no ha experimentado desde la preparatoria, cuando la chica que anhelas te descarta con una broma a tus costillas frente a sus amigos, o que fallas un par de lanzadas cuando el gran juego está próximo; el tipo de sentimientos que la mayoría de los adultos se organiza para evitar en sus vidas".