LaRouche: Tucson, El Cairo, y el Síndrome Obama | LaRouche Political Action Committee

LaRouche: Tucson, El Cairo, y el Síndrome Obama



29 de enero de 2011 — Con relación a los acontecimientos en pleno desarrollo en Egipto, Lyndon LaRouche sacó inmediatamente el paralelo entre la participación masiva de manifestantes jóvenes en las calles de todas las ciudades importantes de Egipto, y el incidente de la balacera en Tucson, Arizona, a principios de año.

"Lo que vemos son las señales de una explosión juvenil. Hay jóvenes, en particular entre los 18 y 25 años de edad, que están descorazonados y desesperados, que se ven como una generación perdida", señaló LaRouche. "Así como el atacante de Tucson no era un individuo aislado, sino característico de muchos jóvenes como esos que están a punto de explotar debido al estado de cosas tan terrible con que se tienen que enfrentar. Vemos explosiones de frustración y de furia por todo el mundo, porque todo el sistema global está muriendo, en particular la región trasatlántica y en gran parte del sector en desarrollo, como en el mundo árabe e islámico", añadió.

"En un sentido muy real', explicó LaRouche, "lo que vemos en las calles de Egipto es un voto de no confianza en el Presidente Obama. Tanto el gobierno de Obama como los británicos que controlan a Obama, han fracasado miserablemente, h ahora hemos llegado a un punto de explosión social. El impacto acumulativo de la política económica fracasada, el saqueo imperial, la sensación de que no hay futuro para los jóvenes, no importa que tan bien educados piensen ellos que estén; todos estos factores han llegado a un punto de inflexión".

LaRouche destacó que "los acontecimientos que se desenvuelven en Egipto, Tunicia, Jordania, Yemen, y muchos otros lugares, no son resultado de ningún complot clandestino. Ninguno de los sospechosos habituales está detrás de estos brotes. Es la generación perdida, la generación sin futuro la que está estallando. He venido advirtiendo por algún buen tiempo que, a menos de que haya un reacondicionamiento total de la política global, comenzando con reorganización por bancarrota que elimine todas esas decenas de billones de dólares en deudas de casino sin valor, vamos a enfrentar inmediatamente explosiones tipo Revolución Francesa por todas partes. Nos dirigimos hacia una nueva Era de Tinieblas de caos social y genocidio en masa. Eso es lo que enfrentamos, no alguna mentada revolución de color. Y el hecho de que el Presidente Obama es un peón de los británicos, ya hasta ahora ha seguido órdenes británicas para matar cualquier esfuerzo de los patriotas estadounidenses para volver a promulgar la ley Glass Steagall y eliminar las deudas de casino, es el motivo por el cual enfrentamos está calamidad hoy día".

Los acontecimientos del viernes en Egipto dejan esta cuestión en claro. Decenas de miles de manifestantes tomaron las calles en todos los centros de población egipcios importantes, exigiendo cambios drásticos en la política del gobierno y elecciones limpias. Los manifestantes chocaron con la policía del Ministerio del Interior, y finalmente salió a la calle el ejército egipcio. Por el momento, el ejército es todavía popular entre la población en general, incluyendo los jóvenes. Tardíamente, la Hermandad Musulmana se unió a los manifestantes, luego de 48 horas de debate interno en torno a como responder a la explosión social. Después de media noche el Presidente Hosni Mubarak hizo un llamado a la calma en la televisión nacional, en donde prometió algunas reformas. Anunció un cambio en su gabinete de ministros y anunciaría en breve el nuevo gobierno, con un nuevo programa. Poco después de su mensaje televisado, Mubarak recibió una llamada del Presidente Obama. Y a las 6:15 PM hora de Washington, Obama emitió una breve declaración desde la Casa Blanca, donde exhorta al Presidente Mubarak a realizar reformas (sin aclarar cuáles) y llama a los manifestantes a no caer en la violencia. El alto mando de las fuerzas armadas egipcias ha estado en Washington durante la semana, en una reunión bilateral programada desde hace mucho tiempo con el alto mando del Pentágono. Regresaron a Egipto el mismo viernes.