Pescan a la Casa Blanca de Obama planeando operaciones sucias en contra de LaRouche | LaRouche Political Action Committee

Pescan a la Casa Blanca de Obama planeando operaciones sucias en contra de LaRouche



21 de junio de 2011 – Veteranos funcionarios de inteligencia de EU, junto con personalidades destacadas del Partido Demócrata, han advertido que la Casa Blanca de Obama está en el proceso de lanzar una campaña masiva de operaciones sucias en contra de Lyndon LaRouche y sus asociados. Estas advertencias se produjeron en el contexto de que la presidencia de Obama se desmorona de manera acelerada, debido a su conducta, que claramente amerita enjuiciamiento político, de evadir la autoridad constitucional exclusiva del Congreso para declarar la guerra en el caso actual de Libia.

Funcionarios de inteligencia de alto nivel de EU advirtieron de manera inequívoca que la Casa Blanca de Obama y la organización de su campaña están en el proceso de conducir una campaña en grande contra LaRouche y asociados y está presionando para obtener apoyo en este esfuerzo de lideres políticos descollantes del Partido Demócrata. A finales de la semana pasada, el dirigente de la bancada de mayoría en el Senado Harry Reid, la senadora Barbara Boxer y la dirigente de la bancada de minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi todos salieron públicamente a defender la flagrante violación del presidente Obama al Artículo I Sección 8 de la Constitución de Estados Unidos, y la Ley sobre Poderes de Guerra, a sabiendas de que había cometido una ofensa que amerita juicio político.

Destacados dirigentes del Partido Demócrata explicaron este comportamiento grotesco desde la perspectiva de que los demócratas temen que la caída del presidente Obama va a hacer que Lyndon LaRouche salte al primer plano, por ser el único dirigente político serio que se ha atrevido a hablar con la verdad sobre Obama y sus controladores británicos. Así que, en efecto, Reid, Boxer y Pelosi se dejaron caer sobre la espada, para defender el comportamiento indefensible del presidente sobre la guerra contra Libia, por temor a que LaRouche surja como un héroe popular y como dirigente de un movimiento a favor de un cambio revolucionario en la política de EU, empezando con la aprobación del restablecimiento de la Glass-Steagall, pendiente ahora en la Cámara de Representantes, con la H.R. 1489. Este acto de casi suicidio político de Reid, Boxer y Pelosi fue uno de los primeros indicios públicos de que la Casa Blanca ha lanzado operaciones ilegales en contra de la organización de LaRouche.

Este es un asunto absolutamente serio. Tanto las fuentes de la comunidad de inteligencia como del Partido Demócrata transmitieron sus informes por su profundo sentido de patriotismo y por haber reconocido que si el despacho de la Presidencia se despliega para suprimir la voz de LaRouche en esta coyuntura crucial, Estados Unidos se va a condenar, y el resto de la civilización se hunde igualmente.

En momentos en que la Unión Monetaria Europa se encuentra al borde de la desintegración, y los gobiernos europeos más destacados al borde del precipicio, empezando con el gobierno de Merkel en Alemania, y cuando Wall Strett se prepara para que golpee el tsunami financiero trasatlántico, las demandas de LaRouche para que se restablezca de inmediato la Glass-Steagall —antes de las celebraciones del 4 de julio— está ganando una tracción tremenda, con apoyo institucional creciente del movimiento laboral, organizaciones por los derechos civiles y otras más. Es precisamente por esta razón que la Casa Blanca de Obama y su equipo de campaña se han embarcado en una campaña insensata e ilegal de operaciones sucias y de represalias.

En los próximos días va ir saliendo a la luz mucho más sobre esta operación criminal de las fuerzas de Obama. Mientras tanto, estos hechos esenciales hablan por sí mismos.