Kerry y McCain presentan una legislación para facultar Poderes de Guerra | LaRouche Political Action Committee

Kerry y McCain presentan una legislación para facultar Poderes de Guerra



22 de junio de 2011 — Después de dos semanas de discusiones tras bambalinas, los senadores Kerry y McCain volvieron a presentar lo que originalmente era una resolución sin carácter de ley sobre "el sentimiento en el Senado" de apoyo a la guerra de Obama en Libia, pero ahora la transformaron en una ley obligatoria, la que, si se aprueba por ambas cámaras, le otorgará a Obama la autoridad de la Resolución sobre Poderes de Guerra en Libia, a pesar de tener 30 días de retraso. Este es un acto del Congreso que Obama personalmente, con sus ambiciones a la Hitler, había dicho que no necesitaba y que se había negado a solicitar al Congreso.

Este es un mal acontecimiento, que se vuelve peor porque Kerry y McCain son considerados dos de los senadores de mayor credibilidad en cuestiones militares, dados sus propios antecedentes militares.

Al mismo tiempo, contactos demócratas señalaron que el hecho de que estos dos senadores hayan vuelto a redactar su proyecto de ley de esta manera, confirma absolutamente el hecho de que Obama está operando actualmente en violación a la Constitución de EU. Dado que Obama se niega a cumplir con el espíritu de la ley y a seguir las opiniones calificadas de toda autoridad jurídica importante de su propio gobierno, y se niega a llevar el asunto ante el Congreso para que se lo autoricen, entonces Kerry y McCain han tomando medida para mantener la integridad constitucional. Es un caso clásico de "Si Mahoma no va a la montaña..."

Los únicos remedios apropiados son los constitucionales, de enjuiciamiento político o sacarlo de su cargo bajo la 25ava Enmienda. Pero lo que hicieron McCain y Kerry está absolutamente en línea con lo que LaRouche ha estado diciendo desde el sábado. Sin importar que tan en desacuerdo estén con Obama, cuando el tema se reduce al enjuiciamiento político, se espantan. No tienen nada viable para reemplazarlo, y están dominados por un miedo constante de que si lo sacan, LaRouche se va a volver imparable.