Los aviones robot no tripulados son armas de represión, no de guerra | LaRouche Political Action Committee

Los aviones robot no tripulados son armas de represión, no de guerra



18 de octubre de 2011 — Para imponer una dictadura con "éxito", se necesita tener el control psicológico sobre la población y los medios para eliminar al enemigo a voluntad. El presidente Obama, quien pretende convertirse en dictador (a nombre de sus amos británicos en Londres) ha demostrado que tiene ambas cosas a su disposición, con el asesinato de Anwar al-Awlaki, usando un avión robot Predator (que significa "depredador") con control remoto, en el primer caso en que es asesinado un ciudadano estadounidense por decreto presidencial.

Cuándo se examina con ojo crítico el uso del Predator y otros tipos de aviones robot para matar blancos específicos, debe preguntarse, ¿son éstas realmente armas para la guerra o para algo más? La historia de la guerra israelí en contra de los palestinos en Gaza muestra claramente que los israelíes han venido usando aviones robot primordialmente como arma de represión. Un observador destacó, en el portal electrónico electronicintifada.com en febrero de 2009, unas cuantas semanas después de que concluyera la genocida Operación Plomo Fundido, que "el uso militar actual de los UAV (siglas en inglés de los "vehículos aéreos no tripulados") está limitado por la necesidad de tener un espacio aéreo relativamente controlado o por la tecnología sigilosa prohibitivamente cara, ya que casi no tienen capacidad defensiva. Faltan años para que se pueda equiparar la capacidad de combate aéreo UAV con las capacidades de aviones tripulados. Hasta que esto suceda, van a ser extremadamente vulnerables en un espacio aéreo no controlado. Por lo tanto, los UAV son una herramienta efectiva solo cuando la usan naciones más dominantes en lo militar, corporaciones u otras entidades". Esto trae a la memoria el bombardero Stuka de infame memoria en la Segunda Guerra Mundial. El Stuka fue muy efectivo como bombardero y arma de terror psicológico en las primeras fases de la guerra, cuando el control aéreo de Alemania era incuestionable, como fue en Polonia en 1939. Pero en contra de un enemigo capaz de resistencia, el Stuka resultó ser inservible.

Al igual que con las tácticas de bombardeo de terror alemán durante la Segunda Guerra Mundial, el uso de aviones robot por parte de Israel en contra de poblaciones sometidas, en este caso los árabes en Gaza y la Ribera Occidental, no es más que una extensión de la doctrina británica de poderío aéreo. Aunque los aviones robot israelíes no tienen sirenas, como tenían los Stukas, el saber que andan por allá arriba y que te pueden poner de blanco en cualquier momento tiene el mismo poderoso efecto psicológico como el que tuvo el chillido de los Stukas en Polonia. "Los palestinos dicen que ellos saben cuando un avión robot de Israel anda en el aire: los teléfonos celulares dejan de funcionar. La recepción televisiva falla y se puede oír un zumbido distante", como informaba la agencia de noticias Associated Press desde la ciudad de Gaza en el 2008. "También saben lo que es muy probable que suceda a continuación: una devastadora explosión en tierra". Los israelíes han venido matando palestinos con aviones robot desde el 2004 por lo menos, y los aviones robot, tanto los armados como desarmados, tuvieron un papel clave en la genocida Operación Plomo Fundido de diciembre 2008-enero 2009.

Los israelíes también han andado muy ocupados promocionando la venta de su tecnología robótica por todo el mundo. Por lo menos tres países, Gran Bretaña, Alemania y Canadá, le han comprado a Israel aviones robot de vigilancia Hermes para sus operaciones de ocupación en Afganistán. Estados Unidos también le ha comprado aviones robot a Israel, aunque también es un estudioso de las tácticas de ocupación israelíes, como se supo después del asalto de Estados Unidos en Fallujah, Irak, en noviembre del 2004. Oficiales del Ejército de EU habían viajado a Israel en el 2003 para estudiar como manejaba el Ejército de Israel la ocupación en Gaza, para aplicar después en Irak lo que aprendieron. El salón de exhibiciones de la conferencia anual de la Asociación del Ejército de Estados Unidos de la semana pasada destaca grandes exhibiciones de los dos más grandes fabricantes de armas de Israel, Elbit Systems e Industrias Aeroespaciales Israelíes (IAI), ambas pregonando sus productos, incluyendo sus últimas tecnologías robóticas.

El diario Los Angeles Times destacó el martes 18 un artículo firmado por un Michael Lewis, profesor de derecho internacional en la Escuela de Leyes de la Universidad del Norte de Ohio y piloto retirado de la Marina, que tiene el objetivo de desenmascarar ciertos "mitos" sobre el uso de aviones robot. Uno de los mitos que le preocupa es que China o Rusia pudieran usar aviones robot en contra de Estados Unidos. ¿Por qué no? "Los aviones robot son herramientas de vigilancia y contraterrorismo; no son armas efectivas en una guerra convencional" escribe Lewis. "Los vehículos aéreos no tripulados son lentos y extremadamente vulnerables ante los más básicos sistemas de defensa". De hecho, bajo la embestida de Obama para imponer una dictadura en Estados Unidos, los aviones robot son buenos solo para una cosa: guerra sicológica a la Wells en contra de la población estadounidense y para el asesinato extrajudicial de cualquiera que se ponga enfrente. Eso es lo que demostró el asesinato presidencial de al-Awlaki.