Propaganda de guerra británica alcanza la euforia, y Nerobama la encabeza | LaRouche Political Action Committee

Propaganda de guerra británica alcanza la euforia, y Nerobama la encabeza



17 de noviembre de 2011 — Obama se puso al frente de la propaganda de guerra en contra de Irán desde que inició su gira por Asia, con sus declaraciones a favor de incrementar las sanciones y metiendo presión a Rusia y China, y amenazando incluso con acciones militares directamente.

"He dicho repetidamente y lo voy a decir hoy, no estamos quitando ninguna opción de la mesa, porque es mi creencia firme que un Irán con un arma nuclear plantearía una amenaza de seguridad no solo a la región sino también a Estados Unidos", dijo Obama a los periodistas reunidos en Hawai, el 13 de noviembre, en el marco de la Cumbre de la Asociación para la Cooperación Económica Asia-Pacífico (ACEAP). Así respondió a la pregunta "¿Obtuvo algún compromiso específico de Rusia o China para aumentar las sanciones? ¿Respondieron de algún modo? Y ¿teme usted que al mundo se le agotan las opciones aparte de la intervención militar para impedir que Irán consiga armas nucleares?" En la misma rueda de prensa, Obama mintió diciendo que había obtenido una respuesta "unificada" de Rusia y China para imponer más sanciones.

También en Londres e Israel, la propaganda británica por la guerra contra Irán subió de tono. El Secretario del Exterior británico, William Hague, encabezó la carga, cuando respondió de acuerdo al diario Daily Telegraph a la pregunta sobre la posibilidad de acciones militares con Irán: "No estamos considerando eso en este momento. No estamos pidiendo ni promoviendo una acción militar. Al mismo tiempo decimos que en el futuro se deben plantear todas las opciones". Luego, Hague declaró en los intersticios de una reunión de cancilleres de la Unión Europea convocada precisamente para discutir esa cuestión: "Por supuesto que durante los próximos meses vamos a ver como aumentar la presión legítima pacífica sobre Irán, como parte de nuestra enfoque de dos pistas, una disposición a las negociaciones si se trata de negociaciones reales, pero al mismo tiempo aplicando mayor presión sobre Irán mediante sanciones".

Delante de Hague se colocó el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien declaró en una reunión de ministros el pasado 13 de noviembre, que Irán se encuentra "cada vez más cerca" de conseguir una arma nuclear. "El informe de la AIEA (Agencia Internacional de Energía Atómica) solo detalla información que se puede probar; hechos que se pueden presentar en un tribunal", dijo. "En la práctica, hay muchas otras cosas que vemos, y por lo tanto los Estados descollantes en el mundo tienen que decidir que hacer para detener a Irán", añadió. "La comunidad internacional tiene que detener la carrera de Irán hacia las armas nucleares a tiempo; esa carrera amenaza la paz mundial".

Y mientras el Presidente Obama andaba en Hawai presionando a China y a Rusia, en Washington el senador republicano de Carolina del Sur, Lindsey Graham apareció en el lunes 14 en la cadena de televisión Fox TV, donde en referencia a Irán, vociferó rabiosamente que Estados Unidos tiene que "neutralizar al régimen, destruir la fuerza aérea, hundir la armada y perseguir a la Guardia Revolucionaria. Necesitamos un cambio de régimen". La demencia de Graham encontró respaldo en Walid Phares, un neoconservador notorio que le siguió a Graham en el mismo canal de TV para advertir que las sanciones por sí mismas no van a acarrear el cambio de régimen. Insistió en que se tienen que emprender operaciones en contra de los servicios de seguridad y de inteligencia y apoyar a la oposición. Mientras que transmitía ambas entrevistas, Fox TV mostraba en la pantalla un letrero que decía "Se estaría gestando un escenario de Día del Juicio en la crisis nuclear de Irán".