Los británicos llegan a Washington y a Nueva York para impulsar la guerra | LaRouche Political Action Committee

Los británicos llegan a Washington y a Nueva York para impulsar la guerra



14 de marzo de 2012 — En la víspera de la llegada el martes 13 del primer ministro británico, David Cameron, quien asiste a unas conferencias y una cena de Estado con el demente Presidente Obama, el lunes llegó a Nueva York el Secretario de Asuntos Exteriores británico, Hague, donde encabezó un ejercicio propagandístico sin sentido en las Naciones Unidas: un debate de horas del Consejo de Seguridad sobre otra resolución de Londres y Obama en contra de Siria, que Rusia y China, la semana anterior, ya habían dicho que vetarían.

El programa de Hague le permitió al pérfido aliado de Londres, el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Juppé, acalorarse hablando en contra de la sangre y atrocidades, y en contra de Rusia y China por, supuestamente, defenderlas. Tanto el Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergeir Lavroc, como el Representante Permanente de China ante las Naciones Unidas, hicieron declaraciones cortas, precisas y firmes, llamando al cese de la violencia en todos los bandos, y en oposición a cualquier interferencia extranjera, incluyendo lo que el representante de China llamó, intervención por razones "dizque humanitarias".

La "confundida" Secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton —como la caracterizara Lyndon LaRouche— trató de justificar la guerra de Obama contra Libia y exigió la interferencia extranjera en contra del gobierno de Siria. Inclusive pidió apoyo para el programa del Fondo Monetario Internacional en Egipto. LaRouche caracterizó su intervención como la de una persona aterrorizada de lo que pudiera hacerle su jefe. Cuando Obama le ofreció el puesto de Secretaria de Estado, ella se equivocó al rechazar el consejo de LaRouche, escogiendo mejor su ilusión de que sería capaz de "pelear desde adentro".