El fin de la peste Andrew Jackson | LaRouche Political Action Committee

El fin de la peste Andrew Jackson



10 de diciembre de 2012 – Bill Roberts, ex candidato al Congreso en Michigan, y miembro de la Comisión LaRouchista de Política Electoral, emitió la siguiente declaración el pasado viernes 7.

Andrew Jackson, a quien muchos estadounidenses han venerado erróneamente como a un gran hombre del pueblo, ha sido expuesto ahora como el Presidente más completa y eficientemente malvado de la historia de Estados Unidos. Los crímenes de ese gobierno, como proyecto de la traición, son el fundamento de todo gran problema social, económico y político que enfrenta hoy nuestra nación.

En su informe How Andrew Jackson Destroyed the United States[1] (Como destruyó Andrew Jackson a Estados Unidos), Michael Kirsch documentó el mayor crimen que quizás se haya cometido contra Estados Unidos: el retiro ilegal de los depósitos y la destrucción del Banco Nacional de Estados Unidos, eliminando así el fundamento sistémico del crecimiento industrial de la economía de Estados Unidos.

No hay modo de exagerar la importancia de este informe. Después de tres gobiernos consecutivos en Estados Unidos controlados por las políticas de la monarquía británica, el mundo está amenazado por el peligro simultáneo de una guerra termonuclear y la hiperinflación. ¿Por qué tanto el Congreso como la población son incapaces de intervenir para detener esto?

También para aquellos que están furiosos con el "gobierno paternalista", y consideran que el gobierno no debe ser más que un protector de las libertades básicas, este es un informe de lectura obligada. Van a encontrar que ustedes son parte del problema que les aqueja. En 1833, cuando Jackson destruyó el Banco Nacional, que el dijo era un instrumento de las élites, su intención era hacer del gobierno solo una maquinaria al servicio de una porción pequeña de la población que tenía esclavos, controlaban las casas bancarias de Nueva York, y que se oponían al desarrollo económico de la nación. Aparte de unos pocos Presidentes excepcionales como Abraham Lincoln, Franklin D. Roosevelt, y otros en esa tradición, la intención de los partidarios de Jackson más o menos se ha llevado a cabo.

La tradición de la traición que da lugar la destrucción del Sistema Americano de Crédito, domina todavía hoy las mentes de los ciudadanos. En su momento, el desmantelamiento tiránico del Banco Nacional de ningún modo fue un acto popular. Como muchos de los actos dictatoriales del Gobierno de Obama, el crimen del predecesor de Obama, el Presidente Jackson, tuvo una oposición vehemente, pero por compromiso, miedo y ambiciones faccionales no fue anulado. Los trabajadores libres y los dueños de empresas entendían que el Banco Nacional era el instrumento del bienestar general, que unía a la nación en un desarrollo económico común. Con el crédito obtenido del Banco Nacional les fue posible utilizar su trabajo y sus habilidades para ser productivos sobre la base del crédito. Pero con la destrucción del instrumento del bienestar general, se creó una dinámica de intereses partidistas y regionales, dirigidos por las implacables grandes maquinarias financieras necesarias para forzar a los miembros de los partidos a "seguir la línea del partido". En esencia, ahora la intención del gobierno se podía controlar desde afuera. Esa fue la naturaleza de la causa que llevó a la Guerra Civil de Estados Unidos.

Las implicaciones impactantes que tiene este informe son que Estados Unidos no ha funcionado como nación soberana desde 1833. De hecho, tanto el Partido Demócrata como el Partido Republicano funcionan ahora sobre la base de un fraude que fue considerado originalmente un acto de traición por el trabajador estadounidense común y corriente.

En esencia, esta es la razón por la cual no hay una alternativa programática a la solución económica de tres puntos propuesta por Lyndon LaRouche para reestablecer el principio del crédito en la formulación de la política económica. Solo si libramos una pelea para liberar del sistema de Jackson de partidos políticos, al proceso de toma de decisiones sobre la política económica, habrá un futuro para Estados Unidos. Ninguna perspectiva populista partidista va a funcionar. Solo una pelea de los patriotas que se decidan a serlo para restablecer un compromiso programático por el bienestar general, en oposición al corrupto sistema de partidos, tendrá éxito.

Descarga el informe en inglés: How Andrew Jackson Destroyed the United States [1]

Para conocer más sobre la solución programática ve a este enlace, haz clic aquí [2] para que estudies el programa de recuperación económica de tres puntos que propone Lyndon LaRouche.

Enlaces:

[1] http://larouchepac.com/andrewjackson

[2] http://larouchepac.com/fullrecoveryplatform