LaRouche apoya propuesta de Yossi Beilin | LaRouche Political Action Committee

LaRouche apoya propuesta de Yossi Beilin


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LaRouche apoya propuesta de Yossi Beilin

14 de agosto de 2006

Lyndon LaRouche anunció el 13 de agosto su apoyo entusiástico a la propuesta de Yossi Beilin, ex ministro de Justicia de Israel, para convocar de inmediato una "segunda conferencia de Madrid" que ponga en práctica un acuerdo global de paz en el Oriente Medio. Esto implicaría crear un Estado palestino plenamente soberano en Cisjordania y la franja de Gaza, acorde a los lineamientos propuestos por una sucesión de presidentes estadounidenses desde George H.W. Bush hasta Bill Clinton y George W. Bush, y que se remontan a 1991.

El estadista y economista LaRouche instó a que se actuara de inmediato sobre la propuesta de Beilin, "porque ya hay fuerzas que trabajan febrilmente en dirección contraria". LaRouche dijo que ahora es el momento de hacer funcionar un plan de paz global, "mientras la situación está en flujo", debido a la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que fue aprobada por los gabinetes tanto del Líbano como de Israel. "Ahora mismo tenemos una oportunidad de zafarnos de esta guerra", dijo LaRouche. "Yo conozco a Yossi Beilin, y sé que habla en serio. Él no sólo está proponiendo la solución de dos Estados, que es lo único que funcionaría, sino que sabe que tiene que haber un fundamento económico sólido para que haya una paz duradera".

LaRouche añadió que el peligro más grande que existe ahora mismo es que erupcione una "guerra mundial asimétrica, de la que el Oriente Medio sería la mecha". LaRouche también previno contra cualquier reacción eufórica a la resolución adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU con el apoyo de los Gobiernos de Israel y el Líbano. "No se ha conjurado el peligro de guerra, como pone de relieve lo que está sucediendo ahora en Iraq y Afganistán". Señaló que un beneficio que se derivaría de un logro de envergadura en el proceso de paz en el Oriente Medio, sería "rescatar a Estados Unidos del terrible fracaso causado por la chambonada que ha cometido el Gobierno de Bush en Afganistán. No hubo ninguna victoria estadounidense en Afganistán; Bush y Cheney fracasaron de forma terrible ahí".

La propuesta de Beilin

La propuesta de Beilin aparece en un artículo titulado "La comisión del día siguiente", publicado por el diario Ha'aretz de Israel en su edición correspondiente al 13 de agosto. Beilin advierte que Ehud Olmert tendrá que vérselas con demandas para que establezca una comisión de indagación que investigue el desastre de la invasión al Líbano de julio de 2006, por lo que sería mejor que él mismo tome la iniciativa de establecerla. Pero lo que Israel realmente necesita —dice Beilin—, es una iniciativa audaz por la paz.

Beilin, quien fue uno de los negociadores clave en Oslo, y quien participó en las conversaciones de paz que organizó el ex presidente estadounidense Bill Clinton, dice en el artículo:

"Convocar a una segunda conferencia de Madrid sería un magno acto político, drámatico, que aceptaría, al menos al principio, una gran mayoría del público y del Knesset. La primera conferencia de Madrid, que empezó en octubre de 1991, cambió la faz del Oriente Medio y permitió, por primera vez en la historia, que Israel negociara directamente con Siria, el Líbano y una delegación jordano-palestina sobre un acuerdo de paz. Esas conversaciones llevaron, exactamente tres años después, al tratado de paz entre Israel y Jordania, lo que fue posible gracias a los acuerdos de Oslo firmados por Israel y la Organización para la Liberación de Palestina. Las conversaciones con Líbano dependían totalmente de las que había con Siria y, por tanto, no llevaron a nada. Las conversaciones con Siria, que cesaron en 1996 y volvieron a entablarse en 1999, se suspendieron de nuevo cuando las partes lograron un acuerdo sobre todos los problemas en el temario, excepto el del litoral nororiental del Kinneret.

"Cierto es que muchas cosas terribles han sucedido desde entonces: la segunda intifada, la victoria de Hamas, el 11-S, el extremismo iraní, el conflicto en Gaza luego del retiro de las tropas, y una segunda guerra en el Líbano. Pero también hay sucesos positivos. Siria se retiró del Líbano, el régimen de Saddam Hussein fue derrocado, Fuad Siniora fue elegido primer ministro del Líbano, y la disposición de Bachar al-Assad y Mahmud Abbas de entablar negociaciones con Israel crea mejores circunstancias para llevar a cabo una segunda conferencia de Madrid, que las que existían en vísperas de la primera.

"También cabe añadir que las brechas en el asunto de los arreglos del estado final se han reducido mucho en los últimos 15 años. En el Israel de 2006 ya casi hay consenso sobre un Estado palestino, y el primer ministro israelí está dispuesto a ceder hasta el 90% de la Ribera Occidental unilateralmente. El documento de Clinton, la 'visión' de Bush, el Mapa de Rutas, la decisión de la reunión cumbre de la Liga Árabe de 2002 y la iniciativa de Ginebra, todo pinta un cuadro claro de un acuerdo palestino-israelí permanente. Las conversaciones públicas y secretas sostenidas con los sirios desde 1991 también bosquejan, casi en su totalidad, los lineamientos de un acuerdo sirio-israelí.

"En 1991 fue Estados Unidos el que invirtió en el esfuerzo de persuadir a Israel a participar en semejante conferencia. Esta vez le tocará a Olmert persuadir al presidente Bush de que arrancar a Siria del Eje del Mal, la paz con el Líbano y acabar con el conflicto palestino-israelí son medidas prácticas, las que, de funcionar, podrían salvar al Oriente Medio y ayudar al logro de la visión reformista en la que tanto cree Bush".