¡La inflación se dispara sin control! | LaRouche Political Action Committee

¡La inflación se dispara sin control!


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Tendencias hiperinflacionarias:
¡LA INFLACIÓN SE DISPARA SIN CONTROL!

por Lyndon H. LaRouche
21 de septiembre de 2005

Actualmente el mundo es presa de una onda de choque hiperinflacionaria de corte riemanniano. En su "punta de lanza" de los productos básicos, la situación es comparable ya a la Alemania de la segunda mitad de 1923, y las otras categorías, tales como los precios al consumidor en general, van viéndose obligadas a darle alcance a los efectos que al presente se aprecian en el dominio de los productos básicos, efectos que encabeza, de conjunto, una especulación salvaje con el precio del petróleo.

Piensa en cómo un "estallido sónico" viaja por el terreno, donde su punta va al frente y los efectos en tierra le siguen detrás, conforme el frente cónico de la onda avanza. Piensa en la detonación de una carga de embudo explosiva "vista" desde "dentro".

Desde esta perspectiva, el sistema entero está ya en condiciones comparables a las de la Alemania de Weimar en cierto momento de la segunda mitad de 1923. Tenemos que calcular la forma general que cobran los movimientos del frente de ese "estallido sónico" económico~nfinanciero~nmonetario, subestimando apenas los efectos reales en aras de no caer en exageraciones accidentales que pudieran menoscabar la credibilidad de nuestras advertencias. Sin embargo, aquí entre nos, considera la explosión hiperinflacionaria en todo su esplendor de formas comparables a lo que pasó en la segunda mitad de 1923.

Más allá de la perspectiva de ese pantallazo histórico del asunto, hay diferencias significativas en el detalle que tenemos que reconocer.

El filo principal de este pánico hiperinflacionario en aumento es la crisis de los fondos especulativos con eje en lugares candentes como las islas Caimán (donde Satanás pasa sus fines de semana visitando a sus parientes humanos más cercanos y su dinero). En su intento por salvarse del desplome de la burbuja de principios de año, el dinero de los fondos especulativos se concentró en las apuestas hiperinflacionarias en las materias primas, con el control de los mercados del petróleo a la cabeza.

La intentona de convertir enormes cantidades de liquidez ficticia de nuevo cuño en ganancias aparentes en los productos, y a un ritmo suficiente como para retardar el derrumbe inevitable de su sistema monetario~nfinanciero --una aceleración como la de la línea del frente de una onda de choque en el aumento que sufren las materias primas, con los precios del petróleo a la cabeza--, avanzó como un vehículo supersónico en aceleración a través y por encima del terreno, atizando golpes de destrucción contra la economía asentada en tierra, conforme el filo inferior que arrastraba el cono tocaba tierra.

Así, el ritmo de aumento inflacionario de los precios del petróleo y productos básicos relacionados, es ahora el ritmo que ya está azotando a los productos en tierra al paso del punto de choque hiperinflacionario que impulsan los fondos especulativos.

Ése es el quid de cómo tienes que pensar en esta situación. Lo que está golpeando en el dominio del precio del petróleo es la tendencia actual de la arremetida de los precios de todos los productos en general. No cometas el error de medir el cambio de los precios del suelo para arriba; el ritmo de cambio al nivel del suelo es en realidad el ritmo de cambio que cobra expresión en la inflación del precio del petróleo.