Elecciones españolas dejan al país en un estancamiento político

21 de diciembre de 2015

22 de diciembre de 2015 – En las elecciones nacionales del domingo 20, 10 millones de españoles votaron en contra de los dos partidos políticos principales del país, que juntos han gobernado y destruido a España por décadas, una lacra que se muestra a las claras con el casi 60% de jóvenes desempleados en el país. En la última elección nacional de 2011, el PP y el PSOE captaron juntos el 73% del voto; el domingo pasado, apenas alcanzaron el 50%. El gran beneficiario de esta explosión de "rechazo a los vagabundos", fue el recién formado partido Podemos con la bandera antiausteridad, que consiguió más del 20% de los votos.

Pero no hay ninguna combinación de votos que pueda aportar un gobierno estable en el horizonte. Ni tampoco tienen las fuerzas políticas existentes en España un programa viable para abordar la crisis económica de desintegración que creo el actual desorden, para empezar, y que ahora se acelera hacia las semanas próximas.

Se habla de una posible alianza del PSOE con Podemos y otros grupos de oposición para formar un nuevo gobierno contra la austeridad, pero el mismo Partido Socialista Obrero Español (PSOE) está muy dividido, de tal manera que muchos de los "grandes" del partido, como el agente británico Felipe Gonzalez, se oponen inalterablemente a cualquier cosa como esa. Como lo señaló Lyndon LaRouche antier, con relación a una posible coalición como esa: "No funciona. La cuestión es que, todo el sistema está dominado por el sistema británico. Es hecho en Londres. De ahí viene todo. Y si no puedes matar a Londres, no tienes ningún control sobre nada en Europa Occidental. Hay muchos cuentos y versiones y demás; pero es lo mismo que hay en Estados Unidos".

El gobernante Partido Popular (PP), que ha venido implementando fielmente los dictados de sus amos de la Unión Europea, recibieron el castigo mayor con solo el 28.7% del voto, para obtener solo 123 escaños de las 350 que tiene la Cámara de Diputados, aunque ganó una mayoría absoluta en el Senado. Su mejor opción para seguir en el poder es la de tratar de construir una gran coalición con el PSOE, que recibió solo el 22% del voto con 90 escaños, el peor resultado de su historia. Pero sería un "suicidio político" para el PSOE aceptar gobernar con el aborrecido PP, como señaló incluso el semanario Economist de Londres.

Podemos llegó en tercer lugar el 20.7% del voto, para obtener 69 escaños. Les fue bien en casi todo el país y realmente es el partido más grande en Cataluña y en la región Vasca. El partido de centro-derecha Ciudadanos recibió 14% y 40 escaños. De los dos partidos catalanes, Izquierda Republicana ganó 9 escaños y el partido Convergencia de Artur Mas —que está organizando a favor de la política británica de separar a Cataluña de España— ganó 8 escaños.

El siguiente paso es que el rey Felipe VI tiene que darle el mandato a uno de los partidos para que trate de formar un gobierno. Si eso fracasa, el rey está obligado a llamar a nuevas elecciones en dos meses.

Una fuente le dijo a EIR que piensa que el PP pueda quizás armar una coalición en la que no participe el PSOE, pero con su respaldo de facto mediante el recurso de abstenerse durante el voto de confianza. Pero la fuente señaló que si se desata una crisis dramática en las próximas semanas, nada es posible.