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Un minuto para la medianoche: Es hora de acabar con la barbarie saudí y poner en quiebra a Wall Street

4 de enero de 2016

4 de enero de 2016 — George W. Bush y Barack Obama han obstaculizado la acción de la justicia para las víctimas de los ataques del 11 de septiembre de 2001, por demasiado tiempo. Impedir ahora que sigamos hacia una guerra mundial, depende de que se haga justicia.

Todo el mundo civilizado tiene que denunciar la ejecución en masa que acaba de perpetrar el bárbaro régimen saudí el 2 de enero (y que está polarizando a todo el mundo musulmán de nuevo) antes de que las acciones de los saudíes desaten una nueva guerra global.

El primer paso que se tiene que dar en esa dirección tiene que ser la publicación de las 28 páginas secretas de la Investigación Conjunta del Congreso sobre el 11-S, en donde se detalla el papel directo de la monarquía saudí en la organización de esos ataques a Nueva York y Washington. El Presidente George W. Bush enterró esas 28 páginas y el Presidente Barack Obama las ha mantenido enterradas. El proyecto de ley H.Res. 14 de la Cámara de Representantes y el proyecto S. 1471 del Senado exigen esa publicación. Pero ha llegado el momento de llevar el contenido de esas 28 páginas a la asamblea plenaria de la Cámara y del Senado, y a todos los ciudadanos estadounidenses.

Si esos contenidos hubieran sido publicados, no hubiera la amenaza del Estado Islámico hoy día, y el patrocinio saudí del terrorismo yihadista global se hubiera parado hace 13 años. Las acciones de Bush y de Obama, para proteger el perverso secreto saudí, equivalente a actos de traición en contra del pueblo estadounidense, empezando con los 3,000 estadounidenses que perecieron en los ataques del 11 de septiembre de 2001.

La bárbara ejecución en masa del 2 de enero debería ser un recordatorio muy claro de que la dirigencia del reino no se distingue de la dirigencia del Estado Islámico de Iraq y Siria (EIIS).

También estamos a un minuto de la medianoche antes de estalle un crac financiero peor que el de 2008, por sus efectos para la población en general.

Hoy 4 de enero comienza el plan de "rescate interno" o "resolución bancaria" en toda Europa y en Estados Unidos. Los reguladores del gobierno y los banqueros conocen el plan; pero tú probablemente no: Van a tratar de "recapitalizar" cualquier banco en quiebra agarrándose los bonos de sus acreedores, primero, y luego el dinero de sus depositantes.

Y los bancos van a quebrar. En Europa ya golpearon en Italia y Portugal antes de que terminara el año una cadena de quiebras bancarias y sus "rescates internos" con el dinero de los ahorristas. En el sistema financiero de Estados Unidos, la burbuja de la "deuda chatarra" vinculada a las materias primas ya es un 150% más grande de lo que llegó a ser la burbuja de las hipotecas de alto riesgo en 2008; y la parte morosa de esa deuda chatarra brincó en diciembre pasado al 25%, esto es, tanto como lo que llegaron las hipotecas de alto riesgo que no se pagaron entonces, antes de que los bancos quebrasen.

Se requiere una acción clara y directa contra Wall Street. El Presidente Obama adoptó la estafa del "rescate interno" y un Congreso corrupto y cobarde la convirtió en ley mediante la ley Dodd-Frank. Ese Congreso se integra a sus reuniones el martes 5 de enero, y se les debe poner el fuego en los pies de inmediato.

El Congreso pudo haber cerrado el casino de Wall Street en 2010, mediante el restablecimiento de la ley Glass-Steagall y la adopción de las demás medidas que tomó el Presidente Franklin Roosevelt durante sus primeros meses en el cargo. Pero en vez de hacer eso, el Congreso cedió ante Wall Street. Aprobaron billones de dólares para rescatar a los bancos y luego aprobaron la ley Dodd-Frank, la cual está ahora a punto de echar a andar el más devastador aún "rescate interno", para entregarle tus ahorros a los bancos insolventes. El sistema bancario de Wall Street y de Londres que está a punto de explotar, te puede matar realmente.

No se le debe prestar ninguna consideración a ningún rescate de ningún tipo. Wall Street no tiene ninguna autoridad para cobrar esas deudas malas ni de cambiarlas por tus ahorros. Para impedir la catástrofe económica y la guerra general, hay que cerrar a Wall Street y sacar a Obama.

La ciudadanía tiene que hacer que el Congreso aprueba la Glass-Steagall ya, aprobando los proyectos de ley en la Cámara de Representantes, HR 381 y en el Senado, S. 1709.

El ex gobernador de Maryland, Martin O'Malley ha declarado la intención de restaurar la Glass-Steagall de manera más clara que cualquier otro precandidato presidencial demócrata, y el periódico Wall Street Journal lo ha calificado de "enemigo número uno de Wall Street" por eso. ¿Conseguirá el respaldo para hacerlo?