El FMI sugiere imponer un impuesto a las emisiones de carbono en el mundo por $5.3 billones

13 de enero de 2016

13 de enero de 2016 — Un nuevo documento del Fondo Monetario Internacional (FMI) presentado ayer en Washington, sugiere la introducción de un impuesto a las emisiones de carbono, a las familias y a las empresas, con el fin de recabar $5.3 billones de dólares a nivel mundial. Vitor Gaspar, actual director de políticas fiscales del FMI, fue el encargado de presentar este trastornado documento.

En el propio sitio electrónico del FMI, Gaspar, Michael Keen e Ian Parry hacen la presentación del nuevo documento y explican que "según los cálculos del FMI, los precios de la energía facturaron de menos los costos reales del consumo de la energía de combustibles fósiles —los costos de la oferta más el daño que el consumo de energía le inflige a las personas y al medio ambiente— por un total de $5.3 billones de dólares (o 6.5% del PNB global) en el 2015. Este cálculo sobre los subsidios globales a la energía da un orden de magnitud sobre los costos no marcados con precio que impone el consumo de energía a la economía y el medio ambiente".

"Ponerle un precio a las emisiones de carbono es parte de lograr los precios correctos" dice el blog, "y, según nuestra perspectiva, la tributación es generalmente la mejor manera de fijar el precio a las emisiones de carbono. De manera ideal, esto significa extender el impuesto al consumo de combustibles (algo muy establecido en la mayoría de los países y entre los impuestos más fáciles de imponer) para que se incluyan los cargos por emisiones de carbono y se apliquen cargos similares a otros productos petroleros, carboníferos y de gas natural".

Ahora, cerca de 40 naciones y más de 20 gobiernos provinciales han adoptado alguna forma de fijación de precio a las emisiones de carbono, dice el blog, pero esto solo cubre un 12 por ciento de las emisiones globales.

Vitor Gaspar fue ministro de Finanzas de Portugal entre el 2011 y 2013, a cargo de imponer el régimen de austeridad de la Troika y los rescates del sistema bancario de Portugal. Cuando entró a su puesto había una proporción de deuda a PNB de 107% y cuando dejó el cargo la proporción aumentó a 118% con una economía en ruinas. Misión cumplida.