Italia recibe la aprobación de la UE para su ardid de un banco malo

30 de enero de 2016

28 de enero de 2016 — El gobierno italiano y la Comisión de la Unión Europea (UE) llegaron al acuerdo de un plan para crear un "banco malo" para liberar al sistema bancario de parte de sus casi 400 mil millones de euros en cartera vencida incobrable, a fin de desactivar, al menos temporalmente, el riesgo de insolvencia y de que se aplique la resolución del rescate interno del BCE y un régimen de la Troika. Los bancos italianos oficialmente tienen unos 200 mil millones de euros en cartera vencida incobrable, más unos 150 a 200 mil millones de euros en préstamos morosos.

Sin embargo, todo esto es en teoría. Roma obtuvo la aprobación de Bruselas para un ardid que teóricamente no se considera como ayuda del Estado. Una entidad propiedad del gobierno, la Cassa Depositi e Prestitit (CDP), va a vender una póliza de seguro para los préstamos malos titularizados. La póliza de seguro se venderá a precios del mercado; es decir, el CDP va a obtener una ganancia, y los precios se van a incrementar con el tiempo, con el fin de volver atractiva la venta de estos valores. Sin embargo, los bancos van a tener que descontar parte de estos préstamos malos, que se correspondería a la diferencia entre el valor contable y el precio de venta.

Es más, solo se van a emitir garantías para aquellos valores que tengan grado de inversión (los que se dice tienen calificación de bajo riesgo), Así que, solo se va a cubrir una pequeña parte de los préstamos malos y todo depende de cuál sea el valor de estos valores. Si el descuento es poco, es muy difícil que encuentren compradores. Si el descuento es grande, pudieran encontrar compradores, pero las pérdidas para los bancos van a ser muy elevadas.

La bolsa de valores de Milán reaccionó negativamente a este anuncio., Se suspendieron las cotizaciones de dos bancos, Banco Popolare y BPER, así como también para Telecom de Italia.

Los préstamos malos y morosos son en su mayor parte producto de la banca tradicional y resultado del desplome prolongado de la economía física. Por un lado están los bancos y por el otro las empresas y las familias en mora. Esta situación se podría resolver refinanciándolos en el contexto de una política de inversiones y crédito productivo. Sin embargo, esto supondría una reforma bancaria de separación de funciones tipo Glass-Steagall.

El sistema bancario tiene un problema mucho más grande y serio que nadie quiere tratar y este es la burbuja de derivados.