Carter presenta plan presupuestal para la Tercera Guerra Mundial

3 de febrero de 2016

3 de febrero de 2016 — El secretario de la Defensa de Estados Unidos, Ash Carter, pronunció un discurso en el Club de Economía de Washington ayer en la mañana, en donde presentó anticipadamente el presupuesto de defensa del gobierno para el 2017. Se podría calificar como un presupuesto para la Tercera Guerra Mundial, pues aunque dice que quiere evitar un conflicto con Rusia y China, las máximas prioridades en el presupuesto son los preparativos de guerra en contra de Rusia y China.

En el discurso (según el texto que proporcionó el Pentágono), Carter coloca a Rusia y China como los dos principales desafíos, seguidos de Corea del Norte, Irán y después el Estado Islámico (EI o EIIS).

“Lo fundamental en nuestro enfoque es poder disuadir a nuestros competidores más avanzados” dijo. Por lo tanto, “vamos a estar preparados ante un enemigo sofisticado”, es decir, Rusia y China, que él calificó de “nuestros competidores más estresantes”. Por lo tanto, el Departamento de Defensa “ha elevado su importancia en la planificación de nuestra defensa y nuestro presupuesto”.

Para contrarrestar a Rusia, el gobierno va a solicitar $3,400 millones para la llamada Iniciativa de Seguridad Europea, muy por encima de los $789 millones anteriores, para financiar más fuerzas rotatorias en Europa, más entrenamiento y ejercicios, colocar más equipo, todo lo cual “nos va a permitir para finales del 2017 conformar rápidamente con todas las ramas de las fuerzas armadas una fuerza terrestre altamente capaz que pueda responder en todos los frentes del teatro de guerra, de ser necesario”.

En cuanto a la guerra en contra del EIIS, la solicitud presupuestal va a ser de $7,500 millones, 50% más que en el 2016. Parte de esto se va a destinar a comprar otras 45,000 bombas guiadas y cohetes para reemplazar lo que ya se han gastado.

Aunque Carter no lo mencionó, una parte crucial del presupuesto es la iniciativa nuclear. El plan pide $13 mil millones en el transcurso de cinco años para desarrollar un nuevo submarino con misiles balísticos, que reemplace la flota actual de submarinos tipo Ohio. De esa cantidad, $4 mil millones se van a gastar en investigación y desarrollo y el resto en la contratación de los elementos con plazos de entrega largos para que la construcción de los primeros submarinos pueda empezar en el 2021.

El plan del Pentágono subrayará la necesidad de financiar las tres ramas de la “tríada” estratégica de disuasión estadounidense, no solo submarinos de una nueva clase sino también misiles balísticos intercontinentales nuevos y un bombardero nuevo para la Fuerza Aérea, le dijo una fuente no identificada a Reuters.