El mayor patrocinador financiero de Hillary es un agente británico de Wall Street

3 de febrero de 2016

2 de febrero de 2016 — Se dio a conocer que la persona que le ha dado el mayor financiamiento a la campaña presidencial 2016 de Hillary Clinton, es nada menos que el especulador de Wall Street, o como Lyndon LaRouche se refiere a él, "el agente británico de destrucción financiera", George Soros. Como se reveló en los archivos de campaña al cierre del año pasado que se entregaron a la Comisión Federal Electoral (FEC, por sus siglas en inglés), Soros contribuyó con la enorme cantidad de 6 millones de dólares al súper comité de acción política par apoyar a Clinton, el Priorities USA Action, en los últimos seis meses del 2015, casi 25% de los 25 millones de dólares que recibió el comité en ese período. El regalo que le dio Soros es un aumento significativo respecto al millón de dólares que dio en el período de la primera mitad del 2015, el cual, junto con otro donativo de 1 millón de dólares que le hizo al comité American Bridge 21st Century, que apoya a Clinto, llevó la cantidad total con la que Soros contribuyó a la campaña de H. Clinton a 8 millones de dólares.

Definitivamente Wall Street quiere a Hillary como Presidente; es claro que la City de Londres con mayor razón.

Esta nueva generosidad que encontramos marca un cambio en Soros, quien básicamente dejó pasar la elección del 2012, luego de "sentirse insatisfecho" con el agente británico Barack Obama, y solo le dio 1 millón de dólares al Priorities USA Action durante ese año electoral. En ese momento, Soros había enviado un correo electrónico —el cual muy convenientemente se dio a conocer apenas el mes pasado— al presidente del Center for American Progress, Neera Tanden, en el que le dice que "lamenta" haber respaldado a Obama en ese momento, y que ojala hubiera respaldado a Hillary.

Para que Estados Unidos sobreviva, y que no sea empujada hacia la depresión o la guerra, se debe arrancar este parásito imperial británico, y eso en los próximos días o meses, no en algún momento luego de que se elija un nuevo Presidente a finales de este año. Todo el sistema financiero transatlántico británico se está desplomando, ahora mismo, y necesita que lo entierren. No necesitamos su dinero en nuestra política, ni sus ideas en nuestras instituciones.