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La historia avanza en la vía de Rusia y China, no en la de Obama

18 de febrero de 2016

18 de febrero de 2016 – Luego de otro intento “cumbre” fracasado para volver a los países de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático en contra de China, Barack Obama pasó su conferencia de prensa del 16 de febrero atacando y pretendiendo denigrar a Rusia, en particular los logros del Presidente ruso Vladimir Putin en cambiar la situación en el Medio Oriente.

El gobierno de Obama pretende insistir, a través de los medios desinformativos, que el cese al fuego en Siria que negoció el Secretario de Estado de EU, John Kerry, con el Ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, ¡va a frarcasar! Esto, porque Obama no puede soportar el exitoso protagonismo económico y político que juegan Rusia y China en el mundo, y mucho menos puede soportar sus propios fracasos.

El exitoso papel de Putin representa la transferencia de la influencia en los asuntos humanos desde el sistema imperial británico –-para el cual Obama ha sido un factor voluntariamente— a las naciones euroasiáticas en crecimiento.

También representa una lucha exitosa de casi 20 años en contra de todo el terrorismo yihadista, tanto en Rusia como en el resto del mundo, para lo cual se le ha ofrecido constantemente la cooperación a Estados Unidos desde el 11-S, y siempre ha sido rechazada por Bush y Obama.

China y Russia e India se han convertido en los principales agentes de cambio para el futuro de la civilización. Las naciones de Europa y Estados Unidos se dirigen hacia el abismo, y hasta allá caerán a menos de que cambien radicalmente sus planes con respecto a la crisis que envuelve a sus sistemas bancarios.

Estados Unidos, desde la muerte del Presidente Franklin Roosevelt, ha venido en un descenso prolongado de la productividad económica; y desde los asesinatos de John Kennedy y de Robert Kennedy, ha venido en una pérdida acelerada del progreso científico y tecnológico, y de las condiciones de vida para la mayoría de sus ciudadanos.

La cuestión no es lo que dice Obama; la cuestión es qué hacer con Obama. ¿Será Estados Unidos tan inteligente como para unirse a Rusia y a China en la colaboración de los programas espaciales, de los bancos de crédito internacional, de los grandes proyectos de infraestructura, y para derrotar al terrorismo engendrado por los británicos y saudíes? Si no, Estados Unidos será destruido como potencia.

El Presidente Putin no ejerce un gran poder, sino un poder eficaz, y lo ejerce de manera inteligente. Cada vez más, Rusia, China e India dirigen la historia futura del planeta.

Y Estados Unidos... ¡tiene a Obama! Si se le bota ya, Estados Unidos tiene un programa probado históricamente de recuperación económica que puede restaurar su futuro: El programa de Franklin Roosevelt. Cerramos el quebrado sistema bancario de casino de Wall Street, y luego creamos el crédito nacional para restaurar la productividad y el empleo productivo. Es la única alternativa, y no se hará con Obama en el puesto.