Retumba por todo el mundo el papel asesino de Hillary en la destrucción de Libia

8 de marzo de 2016

7 de marzo de 2016 — En una columna sindicada, que subió el 5 de marzo en el blog EricMargolis.com, titulada "Libia atormenta a Hillary", el veterano antiguo corresponsal de guerra Eric Margolis retoma el tema de la denuncia que se publicó el 27 y 28 de febrero en el New York Times, en donde se muestra que Hillary Clinton tuvo un papel descollante en el cambio de régimen en Libia y en el asesinato del líder libio Muammar Gadafi, que tuvo como resultado la aniquilación de la soberanía de Libia y la convirtió en la punta de lanza del terrorismo yihadista salafista.

El estadista Lyndon LaRouche afirmó el 29 de febrero, en el contexto de lo dicho por el New York Times, que Hillary Clinton es la "autora de las políticas de asesinatos de Obama".

Margolis presenta el contexto de la sodomización y asesinato de Gadafi en el 2011 y el intento por desmembrar Libia, como parte integral de un plan de tres décadas de Gran Bretaña y Francia. "Los agentes de inteligencia de Francia trataron de asesinar a Gadafi en la década de 1980. El MI6 de Gran Bretaña intentó matar al líder libio con un gigantesco carro bomba en Bengasi. Ambos intentos fracasaron". En una entrevista que Margolis le hizo a Gadafi en 1987 "Gadafi me pronosticó que si fuera derrocado, Libia se dividiría en dos o tres partes y de nuevo caería presa del dominio de Occidente. Sus esfuerzos por sacar de la servidumbre y el atraso al mundo árabe y al occidente de África, serían aniquilados, pronosticó".

Aunque los republicanos usan ahora el caso de Bengasi en contra de Hillary Clinton —un tema que según Margolis, quien trabajó varios años con el grupo de periódicos Toronto Sun, va a perseguir a Clinton— ni los republicanos ni los demócratas están dispuestos a discutir el problema real detrás de los acontecimientos en Libia en el 2011. No fue un levantamiento popular sino más bien, "la llamada revolución popular de 2010 en Libia fue un complot elaborado por Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos, con ayuda de los Emiratos del Golfo y Egipto... La inteligencia occidental y ONGs cuasi gubernamentales usaron las mismas tácticas de subversión en Libia que habían sido empleadas en... revoluciones de colores en Georgia, Ucrania y Siria". Una vez que se echan a andar las protestas callejeras de la revolución de color, "se lanzó una operación militar encubierta encabezada por fuerzas especiales de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia en contra del ejército harapiento de Gadafi, seguido de fuertes ataques aéreos". Esto acabó con Gadafi.

Después del asesinato de Gadafi, "enormes arsenales de armas de armas [libias] quedaron a la disposición. La secretaria de Estado Clinton... decidió armar a la última de las revoluciones de color de occidente, los rebeldes contra Assad en Siria", contrabandeando "armamento libio... almacenado en Bengasi... hacia los rebeldes contra Assad en Siria".

"Hillary Clinton, quien recibe financiamiento de neoconservadores de línea dura, es la principal responsable de dos calamidades: el derrocamiento de Gadafi y la terrible guerra civil en Siria" exclama Margolis. "Gadafi había mantenido a raya a muchos grupos yihadistas en el norte de África. Luego de su derrocamiento, se extendieron hacia el Sahel y las regiones al sur del Sahara".

En un video del 5 de marzo del Instituto para la Paz y la Prosperidad de Ron Paul, el ex congresista Paul se pregunta: "¿Por qué es que Hillary no está enfrentando cargos por crímenes de guerra por su papel en la debacle libia?".

La denuncia del 27 y 28 de febrero del New York Times revela que Clinton se adjudicó gustosa toda la responsabilidad por toda la operación en Libia. Al momento del derrocamiento de Gadafi, su principal asesor político, Jake Sullivan redactó una cronología de los acontecimientos que demostraban, le dijo Sullivan al Times, "el liderato, titularidad y manejo de Clinton de la política [de EU] hacia Libia, de principio a fin".

La columna fue recogida por medios muy diversos como Commondreams.org, democraticunderground.com y el periódico Sri Lanka Guardian.