La locura palpita por todo Estados Unidos

10 de marzo de 2016

9 de marzo de 2016 — El Presidente Obama realizó una reunión el lunes 7 en la Casa Blanca para celebrar el "éxito" de la ley Dodd-Frank en evitar otro derrumbe como el del 2008. El único problema es que todo el sistema financiero transatlántico está en caída libre, aplastado bajo casi $2 mil billones (millones de millones) de dólares en deudas de casino impagables que la Dodd Frank no hizo nada para impedir que crecieran, sino más bien, las fomentó. Las economías de Occidente están tambaleando al borde del abismo, en tanto que sus poblaciones han sido devastadas por la peor epidemia de drogas en la historia occidental, y los suicidios de personas de edad media desesperadas por el desempleo.

Obama y sus controladores en Londres, mientras tanto, hacen todo lo que pueden para destrozar la única parte del mundo que si funciona: Rusia y China. La lista de objetivos a eliminar de Obama la encabeza el grupo de naciones del BRICS, que representa la semilla de un nuevo paradigma mundial basado en el desarrollo, la exploración espacial y la cooperación entre las naciones en la que "todos ganan", como la caracteriza el Presidente de China, Xi Jinping. El ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, dijo ayer: "El proyecto de la Franja y la Ruta lo inició china, pero las oportunidades le pertenecen al mundo".

Pero Wang Yi tuvo también que advertir a Estados Unidos que sus esfuerzos para "enturbiar las aguas", instigando conflictos en Corea y en el Mar del Sur de China, podría "hundir a toda Asia en el caso" y China no puede permanecer ajena en ese caso.

En Europa, los líderes de la OTAN siguen desplegando cada vez mayores fuerzas militares en los límites de la frontera rusa, preparándose para una guerra.

Sin embargo, Putin ha flanqueado esa campaña de guerra desde que intervino en Siria para aplastar al aparato de Obama de apoyo a las redes terroristas, y para formar una relación militar y política funcional con los elementos sensatos de las fuerzas armadas estadounidenses para imponer un cese al fuego y destruir al EIIS y a Al Nusra. Ahora Putin está mostrando que puede librar la paz así como libró la guerra, y ha logrado que cada día más grupos de la oposición siria adopten el cese al fuego para enfocar la capacidad de fuego en contra de lo que queda de los baluartes del EIIS.

Pero si Estados Unidos no cambia, y no se hace cargo de los criminales en la Casa Blanca y en Wall Street, la guerra global que se nos viene encima no se podrá evitar. El pensamiento pragmático en este tipo de crisis es mortal. Las instituciones existentes están muertas, como lo evidencia el circo de payasos al que llaman elección presidencial 2016. Para crear las nuevas instituciones, se debe acabar con la cultura decadente, mediante la belleza, mediante un retorno a a la cultura clásica y a la creatividad, en la música y en la ciencia.

El Proyecto Manhattan que lanzó LaRouche hace ya año y medio, y la campaña de Kesha Rogers en Texas para restaurar a la NASA y el "imperativo extraterrestre" son los puntos de partida necesarios para movilizar a la población a esa gran tarea.