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"Nadie la vio venir": ¿Por qué sucedió la 'clintástrofe' de Michigan?

10 de marzo de 2016
En la campaña electoral, Hillary Clinton deja en claro su posición sobre Obama. Orlando, Fl., 20 de octubre de 2008.

10 de marzo de 2016 — Es significativo que después de que Hillary Clinton se pasó una semana profiriendo defensas absurdas de Barack Obama y Wall Street, perdió las primarias estatales en Michigan el 9 de marzo, en donde las encuestas habían pronosticado solo unos días antes que iba a la cabeza ganando con 13 a 21% por encima de su próximo competidor. Ahora enfrenta el 16 de marzo otras primarias en estados anteriormente industrializados del Medio Oeste con un gran electorado demócrata, y si continua haciendo campaña como apologista de Obama, como parte de la camarilla de Wall Street, va a obtener los mismos resultados. Su equipo de campaña tiene razón en estar preso del pánico.

Claramente hubo una reacción violenta entre el electorado de Michigan a algo que hicieron Clinton y Obama en ese largo fin de semana antes de las primarias; y como lo han señalado de inmediato destacados medios políticos de prensa, lo mismo podría suceder el 16 de marzo en Ohio, en donde Clinton también ha recibido hasta ahora una ventaja de dos dígitos en las encuestas.

La catástrofe de Clinton fue Obama.

En el debate del último fin de semana, así como también en otros actos de campaña, Clinton se vinculó a Obama, e hizo la tonta declaración pública de que Obama había aceptado más dinero de Wall Street que cualquier otro candidato en la historia (muy cierto) y luego había presionado para imponer la ley Dodd-Frank. Clinton alega que esto significa que ¡el dinero de Wall Street no corrompe! Los votantes mostraron que reconocen que lo opuesto es la verdad: Con eso se vinculaba al despreciado Obama y a Wall Street al mismo tiempo.

Más adelante, la maniobra de Obama antes de las primarias para favorecer a Clinton (celebrar un gran acto en la Casa Blanca para promover el "éxito" de la Ley Dodd-Frank) le puso el último clavo al ataúd. El ganador no fue el sorprendido Sanders sino la reacción de los votantes demócratas contra Obama y contra Wall Street.

Los funcionarios demócratas del Congreso y otros lugares saben muy bien que el partido está dividido a la mitad a nivel nacional, entre el dinero de Wall Street y la rabia de la población en contra de Wall Street. La división se está dando, esencialmente entre la Ley Dodd-Frank y la restitución de la Ley Glass-Steagall, que iniciaría la cuenta regresiva para Wall Street.

Entre el 1 y 3 de marzo, en reuniones con una gran cantidad de congresistas demócratas y miembros de sus equipos, le dijeron a representantes de EIR que ellos estaban totalmente conscientes de que la división era "Dodd-Frank vs Glass-Steagall", y que esto estaba en el centro de las campañas primarias por la candidatura presidencial.

Pero los ciudadanos conscientes, que toman en consideración el futuro de su nación y la humanidad, no se pueden solo limitar a ser parte de una "reacción violenta". En las últimas décadas desde que Estados Unidos dejó de tener una misión y un propósito optimista —sobre todo en el programa espacial con Kennedy— los millones de votantes se han rebajado a una existencia de solo "reaccionar".

Eso no es suficiente cuando enfrentamos otro estallido financiero mortal. Especialmente cuando tenemos una alternativa extraordinaria como la que ofrece la exploración del espacio profundo y las políticas de infraestructura de la Nueva Ruta de la Seda de China y de las naciones aliadas al BRICS.

Tenemos que movilizarnos para imponer esa alternativa y forzar la salida de Obama, el "Premio Nobel de asesinatos" y el asesino del programa espacial de Estados Unidos. Hay mucho más en juego que la fracasada campaña de Hillary Clinton.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

MATERIAL DE APOYO


Ataque aéreo en Somalia: la mayor matanza de Obama hasta la fecha

12 de marzo de 2016 — Obama aumentó su cuenta de asesinatos este 5 de marzo con un ataque aéreo en Somalia que, según el Pentágono, mató a 150 militantes de Al Shabaab. Según la declaración pública hecha por el secretario de prensa del Pentágono, Peter Cook, el 7 de marzo, el blanco fue un campamento de entrenamiento en donde los militantes se había congregado para una ceremonia de "graduación" y estaban planeando ataques en contra de las fuerzas de la Unión Africana en Somalia y representaban una amenaza directa para las fuerzas estadounidenses. Sin embargo, como lo señala Glenn Greenwald en su nota en The Intercept, el gobierno de Obama no ha ofrecido ni una pizca de evidencia de que algo de esto sea cierto, y sin embargo los medios de prensa tradicionales de Estados Unidos reprodujeron la declaración del Pentágono con muy poco cuestionamiento, en los casos en los que los hubo.

Pero eso no es inusual para Obama, destaca Greenwald. "Aparte de que el número de muertos fue más alto de lo normal, este asesinato en masa es un acontecimiento increíblemente común bajo la presidencia del laureado con el Premio Nobel de la Paz en el 2009, quien hasta ahora ha bombardeado siete países predominantemente musulmanes", escribe Greenwald. "Este asesinato en masa en particular es muy difícil que llame mucho la atención en Estados Unidos" por diversas razones, y entre ellas debido a que "se ha vuelto completamente normal el modelo mediante el cual el presidente de EU asesina a quien le da la gana, donde le dé la gana, sin ninguna consideración por cualquier semblanza de legalidad, debido proceso, rendición de cuentas o evidencias".

Greenwald después hace pedazos la lógica detrás de dichos ataques aéreos (que son asesinatos de blancos definidos, sin importar cómo se lleven a cabo), argumentando que no estamos en guerra con Somalia, por lo tanto no existen las bases legales para dichos ataques; que la principal presencia militar de EU en el continente es para operar las bases de drones, por lo que, si no estuvieran ahí, no habría ninguna amenaza en contra del personal militar de EU; y finamente, que el argumento del Pentágono de que solo matan "combatientes" y/o "terroristas" en estos ataques, hace mucho que se ha demostrado inexacto. "Dado ese claro historial de mentiras deliberadas, ¿por qué habría de tragarse ciegamente cualquier persona racional las afirmaciones del gobierno de EU sin evidencia alguna sobre a quién mata?"

"Pero para los estadounidenses, esto es ahora algo perfectamente normal", agrega Greenwald. "Simplemente vemos a nuestro Presidente investido con un derecho divino intrínseco, fundamentado en el excepcionalismo estadounidense, de poder considerar a quien quiera como "los malos" y después, sin juicio, sin proceso judicial, ni rendición de cuentas, ordenar que los asesinen".

Estas 150 muertes son las últimas entre cientos de miles de personas que han muerto, ya sea directamente a manos de Obama, o como producto indirecto de la aplicación de las políticas del imperio británico de guerra permanente y caos en grandes porciones del mundo, en particular en el Medio Oriente y el norte de África. Durante la presidencia de Obama, las muertes por guerra en la región se han multiplicado por 10, según el cálculo de un estudio de Mida Israeli. https://theintercept.com/2016/03/08/nobody-knows-the-identity-of-the-150-people-killed-by-u-s-in-somalia-but-most-are-certain-they-deserved-it



"El flirteo de Trump con el fascismo"

10 de marzo de 2016 — La oligarquía financiera ya ha utilizado en este siglo a varios testaferros para empujar a la nación y al mundo con pasos graduales hacia el fascismo, entre ellos, a Bush, Cheney y a Obama. Ahora quieren utilizar a un patán sinvergüenza, que hace mucho tiempo que fue elegido por las redes del hampa financiera, para hundirnos más en ese camino. Aunque sin tocar las maniobras sistémicas hacia regimenes fascistas, diversos medios se han enfocado en la pompa autócrata de Donald Trump.

La columnista del Washington Post, Dana Milbank, titula su columna del 8 de marzo “El flirteo de Trump con el fascismo” y dice que “Así que hemos llegado a esto: el candidato favorito a la candidatura presidencial por el Partido Republicano, en una concentración de campaña el sábado en Orlando, presidió el acto donde sus partidarios hacían lo que tenía un tremendo parecido al saludo fascista.

“ ‘¿Pueden prestar juramento? ¿jurar algo?’ les preguntó Trump, levantando su mano derecha e instruyendo a sus seguidores a hacer lo mismo. Después presidió en un juramento de lealtad, no a la bandera, sino a Trump, a quien defienden y por quien ellos juran votar”.

Milbank destaca después que Abe Foxman, el ex líder de la Liga Antidifamación judía (ADL, por sus siglas en inglés) dijo que el hecho de que Trump presidiera la concentración con “lo que parecía un saludo de ‘Heil Hitler’ “ es lo más ofensivo, detestable y repugnante que pudiera haber pensado presenciar en Estados Unidos. Le dijo al Times of Israel que Trump es lo suficientemente vivo como para saber lo que estaba haciendo”.

Milbank cita después al presentador radial derechista Glenn Beck: “Debemos ver a Adolfo Hitler en 1929... Donald Trump es un hombre peligroso con las cosas que ha estado diciendo”.

No es solo en Estados Unidos en donde se le ha puesto la etiqueta de fascista a Trump. Milbank señala que “también los alemanes lo encuentran peligroso, y ellos bien que lo saben. Der Spiegel la revista noticiosa de Alemania, calificó a Trump la semana pasada de ‘el hombre más peligroso en el mundo’ y líder de un ‘movimiento autoritario lleno de odio’ que ‘inflama tensiones contra minorías étnicas... a la vez que ignora los convencionalismos democráticos”.

La agencia Associated Press informó que “el presidente mexicano Enrique Peña Nieto comparó el lenguaje del aspirante a la candidatura presidencial republicana Donald Trump con la de los dictadores Adolfo Hitler y Benito Mussolini, en entrevista que se publicó el lunes, y dijo que esto ha dañado las relaciones entre México y Estados Unidos”. Con sus comentarios Peña Nieto se suma a las declaraciones hechas por otros dos expresidentes mexicanos.

Para agregar algo de perversión doméstica al cuento, el mundo de los blogs está reproduciendo una información que salió en Vanity Fair en 1990 en la que señalaba que la ex esposa de Trump, Ivana, le había dicho a su abogado Micheal Kennedy que Trump mantenía como su libro de cabecera, enseguida de su cama, el libro con los discursos de Hitler, My New Order.