El BCE anuncia una política desquiciada. LaRouche dice: esto no se va a poder; acabemos con el robo

11 de marzo de 2016

11 de marzo de 2016 — El Banco Central Europeo (BCE) anunció medidas de pánico para provocar una enorme inflación de los activos financieros. Redujo las tasas de interés ya negativas para el dinero de los bancos depositado en el BCE, de -0.3% a -0.4%. Aún más extremo, anunció una nueva serie de préstamos a cuatro años a los bancos (denominado "TLTRO II"), en donde las tasas pudieran llegar a niveles tan bajos como las tasas de las facilidades de depósitos, ahora en -0.4%. En otras palabras, el BCE le va a pagar a los bancos para que tomen sus préstamos, y ¡los bancos van a pagar menos de lo que recibieron prestado!

"Ese es un final rápido para toda una historia" respondió hoy Lyndon LaRouche. "¡Hasta aquí! Esto no se va a poder, no tiene sentido. Obama y la Presidencia y demás deberían de decir, ¡hasta aquí! ¡No podemos hacer esto! Y Wall Street va a tener que pagar por esto. Wall Street debe pagar porque ellos deben ese dinero! Y ellos van a tener que pagar lo que deben, porque su saqueo del sistema financiero es en realidad un robo total. Bien, ¡acabemos con el latrocinio! Todo lo que tenemos que hacer es aplicar la política de Franklin Roosevelt de los 1930 y eso es suficiente. No hay otra manera de responder competentemente a esto.

"Estos tipos quieren robar; quieren robar exuberantemente. Todo esto tiene una historia: Dodd-Frank!".

El BCE también anunció que va a ampliar su programa de compra de bonos de Emisión Cuantitativa (EC) a 80 mil millones de euros al mes, y extenderlo para incluir bonos de corporaciones no bancarias, junto con los bonos bancarios y gubernamentales.

"Hagan que se conozca esto, circúlenlo y digan que ésta es una estafa de todo, incluso en contra de Dios".

Georg Fahrenschon, el dirigente de la Asociación de Bancos de Ahorros de Alemania, quien se opuso enérgicamente a estos planes demenciales, dijo que tarde o temprano, las tasas de interés negativas se van a extender hasta llegar al punto en que los bancos exijan dinero para mantener los depósitos de sus clientes.

"No lo van a hacer" dijo LaRouche, "¡los bancos desaparecerán!"