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El imperio británico desata campaña de calumnias contra Xi Jinping

5 de abril de 2016

5 de abril de 2016 — Luego de la campaña sistemática contra dos de los líderes importantes del grupo BRICS, el Presidente de Sudáfrica Jacob Zuma y la Presidente de Brasil, Dilma Rousseff –sin dejar de mencionar la campaña permanente de difamación y vilipendio contra el Presidente de Rusia, Vladimir Putin— la City de Londres y el gobierno de Obama ahora están atacando al Presidente de China, Xi Jinping, cuyo gobierno no solo es un pilar del BRICS, sino del impulso mundial por el desarrollo económico y científico. En un artículo que publicó el 28 de marzo el semanario británico Economist titulado “Cuidado con el Culto a Xi”, el semanario vocero de la City de Londres compara al líder chino con Mao Zedong durante el peor período de la Revolución Cultural. “Pero el señor Xi no necesita ser tan extremista como Mao para que su concentración del poder cause daño”, dice el Economist. “Él ha estado combatiendo la disidencia con mayor crueldad de la que ha utilizado para combatir la corrupción. Desde los obscuros días de las protestas en la Plaza Tiananmen en 1989 no había habido una campaña tan aplastante contra los críticos del partido. Los censores de Internet han estado muy ocupados borrando mensajes publicados en los medios sociales por ciudadanos indignados en respuesta al escándalo de la vacuna. Estos días se incluyeron textos recordándole al señor Xi sus palabras de 2013 sobre la aptitud del partido para gobernar. La policía también ha investigado la aparición de una carta anónima a principios de marzo en un portal electrónico afiliado al gobierno en donde se pide la renuncia del señor Xi (donde se plantea, entre otras transgresiones, el culto a la personalidad y su asfixia a los medios)”.

La referencia a la “carta anónima”, la cual contiene una amenaza de muerte no muy sutil contra el líder chino, es muy reveladora. Se dice que la carta la escribieron “disidentes” del Partido Comunista —y muy bien puede haber sido así— y muestra a las claras la intervención también de “intereses extraños”, o sea, de la inteligencia británica. La reciente “deserción” de Ling Jihua a Estados Unidos, un alto funcionario del gobierno de Hu Jintao, a quien el gobierno chino exige su entrega por el juicio pendiente por corrupción, le ha aportado sin lugar a dudas una gran cantidad de información a las agencias de Estados Unidos y británicas sobre la situación interna de China y del Partido Comunista, información que se utiliza en operaciones tales como esta operación de “quinta columna”.

La carta apócrifa, que publicaron de manera prominente el 29 de marzo periódicos como el Washington Post y el Guardian de Londres, precisamente cuando Obama y Xi se reunían en Washington, incluye la siguiente amenaza: “Por la causa del partido, por la paz y estabilidad del país a largo plazo, y por su propia seguridad personal y la de su familia, le pedimos que renuncie a todos sus puestos”. Lyndon LaRouche comentó que tal amenaza de una fuente obscura muestra que esto “no es una cosa respetable”, y es claramente una operación de Obama en contra del líder chino.

Un artículo en el Financial Times de James Kynge señala que no se trata solamente de la personalidad de Xi, sino de la política que representa, a saber, el programa de la Franja y la Ruta. El artículo de Kynge describe ese programa como una herramienta para que China se convierta en una potencia marítima global. El artículo ataca en particular los préstamos que hacen los grandes “bancos políticos” chinos. Kynge refiere algunos estudios recientes de Grisons Peak, un banco de inversión con sede en Londres y el programa de la Iniciativa de Gobierno Económico Global de la Universidad de Boston, donde documenta la expansión del crédito de los bancos chinos, y donde señala (escandalizado) que en 2015 China le prestó a gobiernos iberoamericanos $29 mil millones de dólares, mientras que el Banco Mundial y el BID habían recortado sus préstamos en 5% y en 14% respectivamente. El artículo también refleja las preocupaciones que ha venido expresando el operativo del Instituto Republicano Internacional (de la mentada Fundación para la Democracia) Olin Wethington, en un foro reciente del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS) sobre la Franja y la Ruta, quien había advertido que dicho artículo aparecería pronto precisamente en el diario Financial Times, y advirtió que ese programa de la Nueva Ruta de la Seda se debería considerar como una amenaza mayor y se deberían tomar medidas para impedirlo.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

MATERIAL DE APOYO


China y Rusia ridiculizan los "documentos de Panamá"

6 de abril de 2016 — Tanto Rusia como China respondieron a los cuentos sacados de los documentos de Panamá que acusan a sus principales líderes de corrupción. El secretario de Prensa del Presidente ruso Vladimir Putin, Dmitry Peskov, dijo el lunes 4 con relación a las invenciones que publicó el diario británico Guardian sobre los documentos de Panamá sobre Putin: "Aunque Putin no aparece en ningún lado, en base a hechos de ningún tipo, es obvio para nosotros que el principal objetivo de esa 'filtración' ha sido, y sigue siendo, nuestro Presidente, en especial en el contexto de las próximas elecciones parlamentarias y, considerando la perspectiva de largo plazo, las elecciones presidenciales dentro de dos años.

"Conocemos perfectamente bien a esta dizque comunidad periodística, y para nosotros es claro que una parte de los periodistas que forman parte de eso difícilmente se han graduado en el periodismo; hay muchos ex representantes del Departamento de Estado y de la CIA, junto con otras agencias de inteligencia", dijo Peskov, y agregó que Moscú sabe "quien financia esta organización", que sería George Soros.

En China, el diario oficial de circulación internacional Global Times publicó una editorial que dice: "Los medios occidentales ha descrito de manera poco clara como 'el dinero lavado de Putin'. La prensa occidental se ha apoderado de la interpretación cada vez que hay una filtración de documentos como esos, y Washington ha demostrado su influencia particular en ello".

La prensa occidental está repleta de reseñas donde se acusa a la prensa china de censurar los nombres de los chinos que aparecen en los documentos, incluyendo al cuñado de Xi Jinping. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hong Lei, cuando le preguntaron si el gobierno perseguiría judicialmente a los individuos nombrados, dijo simplemente: "Para esas acusaciones sin fundamento no tengo ningún comentario". La ironía es clara, dado la increíble amplitud de las medidas severas contra la corrupción que ha emprendido Xi Jinping a todos los niveles, incluso en el aparato de seguridad nacional del Jefe de Estado; en la prensa occidental se atacan esas medidas como "opresivas", mientras que en Estados Unidos no se ha puesto preso a ningún criminal de Wall Street.

Lyndon LaRouche señaló que cualquier intento de desatar una revolución de color contra Rusia o China está condenado al fracaso.