Editor estadounidense exige una revolución de color y guerra en contra de China

12 de abril de 2016

5 de abril de 2016 — "¿Hay alguna forma de parar el avance aparentemente imparable de China de convertir el Mar del Sur de China en el Lago Beijing?" es la pregunta que conduce la diatriba desquiciada de Harry Kazianis en el portal Asia Times del 31 de marzo. Kazianis es profesor visitante de Asuntos de Seguridad Nacional en la Fundación Potomac y el Centro por el Interés Nacional, ex director ejecutivo de National Interest y ex jefe de redacción de The Diplomat, además de ser un idiota.

"La meta de Estados Unidos para asegurarse de que el ascenso de China sea pacífico y que Beijing ocupara su lugar entre las naciones del Asia Pacífico y en la zona más grande del Indo Pacífico como una participante responsable, está muerta y enterrada", se queja. "El primer paso es admitir el fracaso; admitir que ha fracaso la política de Washington de tratar de moldear y forjar al ascenso de China y esperar que no desafiaran al status quo. Washington tiene que hacer ahora todo lo que pueda para detener los intentos de China por alterar el status quo mediante hábiles métodos de coerción".

Aparte de instigar a las ONG (organizaciones no gubernamentales) judiciales, ambientalistas y de otro tipo para que intensifiquen sus políticas de revolución de color, Kazianis le pide al Presidente Obama que "asista a otros demandantes del Mar de Sur de China para que desarrollen o compren armamento avanzado contra buques o por lo menos que se hagan de la vista gorda cuando ellos lo hagan. Una posibilidad muy real sería que Japón le vendiera el sistema de misiles Tipo 12 a las Filipinas, Taiwán e incluso quizá a Indonesia si está interesada... y que mejorara las defensas de Taiwán".

Esta súplica para detener el progreso humano y hacer estallar al mundo, concluye así: "Como siempre la pregunta es; ¿tiene Estados Unidos la voluntad para desafiar las acciones coercitivas de China?".