Trabajadores siderúrgicos alemanes protestan en contra de las políticas de la Unión Europea

12 de abril de 2016

12 de abril de 2016 — El lunes 11 de abril los trabajadores alemanes del acero, con apoyo de empresarios del sector siderúrgico, tomaron las calles en diversas ciudades para protestar en contra de los planes de la Unión Europea (UE) de imponer un impuesto sobre las emisiones de CO2, que, según encuestas expertas, representaría una carga adicional para la industria de mil millones de euros más al año, el equivalente a lo que el sector tiene en términos de nuevas inversiones netas anuales. Para muchos productores del acero, el impuesto sería equivalente a sus ganancias netas, las cuales ya se han reducido considerablemente debido a que los precios de mercado del acero se redujeron de 418 euros por ton a 319 euros por ton en el 2015. Sin embargo, los sindicatos siderúrgicos culpan por esta caída a las supuestas prácticas de dumping de China a quienes se acusad e arruinar el mercado global y de la UE. Sin embargo, lo que omiten la mayoría de los informes en relación al precio del acero es que si la UE no hubiera implementado hace varios años la norma de "mejor precio" para los proyectos en Europa, en donde se le dio prioridad a los productores con los precios más bajos, los chinos y otros que recurrieron al dumping no hubieran tenido muchas oportunidades frente a los productores alemanes con un precio más elevado pero de mayor calidad. Esto no quiere decir que el acero chino en general sea de menor calidad que el de Alemania, sino que sus costos de producción internamente son considerablemente menores que los de Alemania.

Si Alemania fuera a construir internacionalmente plantas eléctricas, ferrocarriles y demás infraestructura necesaria, financiada con préstamos de largo plazo y bajas tasas de interés y abandonara todas las tonterías de las emisiones de carbono, el acero alemán tendría una presencia más prominente a nivel internacional. Sin embargo el gobierno alemán acepta que los proyectos en el exterior los lleven a cabo empresas no alemanas, junto con el mismo principio del libre mercado de "mejor precio", a pesar del hecho de que los estudios de factibilidad para muchos proyectos los llevan a cabo ingenieros y expertos alemanes con antelación. El sector del acero todavía aporta empleos a 85,000 trabajadores pero además alimenta a otros sectores en Alemania, especialmente a los fabricantes de autos y la industria de la construcción, lo que representa en conjunto medio millón de empleos.