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Obama amenaza con guerra a Rusia en Siria

14 de abril de 2016
Las fuerzas rusas que han llevado al EIIS al borde de la derrota son ahora los objetivos de Obama. Base aére rusa en Hmeymim, Siria. (mil.ru)

14 de abril de 2016— El Wall Street Journal publicó el miércoles 13 una filtración que recibió de la Casa Blanca sobre el “Plan B” sobre Siria que está en preparación, en caso de que “fracase el cese al fuego”. En esas circunstancias, el gobierno de Obama le proporcionará Manpads (acrónimo en inglés de los sistemas portátiles de defensa antiaérea, capaces de derribar aviones rusos y sirios) a los terroristas en Siria, a quienes se les identifica como “oposición moderada”, según fuentes oficiales no identificadas. El mensaje que transmite el artículo del Journal no es tan sutil:

El mensaje en privado que transmiten funcionarios estadounidenses a sus homólogos rusos, quienes han respaldado al régimen de Assad con poderío aéreo desde el año pasado, es que la oposición moderada no se va a retirar y que el regreso al combate a escala total puede terminar en que se ponga en riesgo a más pilotos rusos, según funcionarios de Estados Unidos.

Es decir, el Plan B consiste en lanzar una guerra contra Rusia.

Cabe recordar que en 1986 Estados Unidos le proporcionó grandes cantidades de cohetes antiaéreos Stinger a los muyahedines en Afganistán para utilizarlos contra los aviones y helicópteros rusos, muyahedines que fueron reclutados y entrenados por los británicos y por la CIA desde Arabia Saudita y otros Estados islámicos del mundo, en lo que devino en Al-Qaeda. Es la misma pauta hoy en día.

El hecho de que este es el plan se deja ver en que el mismo día en que se publicaron estas revelaciones en el Wall Street Journal sobre el plan de guerra, Obama visitó las oficinas centrales de la CIA en Langley, Virginia, en donde discutió la urgencia de impedir que Rusia y el gobierno legítimo de Siria consoliden su victoria contra el flagelo terrorista en esa nación asolada por la guerra. Luego, la próxima semana sale Obama hacia Arabia Saudita para reunirse con los financiadores y controladores de las redes terroristas en el mundo, entre la realeza saudí, antes de partir luego a Londres a pagar sus respetos a la reina sanguinaria y los controladores de los saudíes en el Palacio de Buckingham.

Pero las cosas no van muy bien para el asesino en serie que ocupa la Casa Blanca. La denuncia que transmitió CBS en el programa “60 Minutes” el domingo 10, sobre el papel de los saudíes en los ataques terroristas del 11-S contra Estados Unidos (que puso la campaña del movimiento de LaRouche en la palestra popular) salió solo unos cuantos días antes del viaje de Obama a Arabia Saudita.

Al mismo tiempo, el papel de Obama en la destrucción de la economía estadounidense le está explotando en la cara, en la medida en que la mentada “recuperación lenta” se desliza rápidamente hacia el crecimiento cero o negativo, a pesar de las medidas desesperadas para imponer tasas de interés negativas en todo el sector avanzado, y seguir hablando cada vez más del “dinero del helicóptero”, que significa literalmente imprimir dinero nuevo para entregarlo a los bancos, grandes empresas e incluso en las cuentas privadas, en un intento desesperado por detener el alud de la desintegración financiera del sistema financiero occidental.

Incluso la Reserva Federal y la Corporación Federal de Seguros a los Depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés) reconocieron el miércoles 13 que la mayoría de los bancos prominentes no han podido, una vez, más demostrar ninguna capacidad para sobrevivir el crac venidero sin algún tipo de tremendo rescate financiero a costa de los contribuyentes, lo cual, en realidad, es imposible en el estado actual de la economía de EU. El ex presidente de la Reserva Federal de Kansas City, Thomas Hoenig, ahora vicepresidente de la FDIC, emitió una declaración sobre el estado de los llamados SIFIs (siglas en inglés de las Instituciones Financieras Sistémicamente Importantes, o sea, los mentados “bancos demasiado grandes para quebrar”):

Ninguna compañía se muestra capaz de resolverse de manera ordenada a través de la bancarrota. De este modo, la meta de acabar con lo ‘demasiado grande para quebrar’ y proteger a los contribuyentes estadounidenses para terminar con los rescates financieros sigue siendo solo eso: solo una meta.

Otra campaña encabezada por el Movimiento de LaRouche se levanta para desafiar a Obama y a sus patrocinadores de Wall Street: la restauración de la ley Glass-Steagall de Franklin Roosevelt para clausurar a Wall Street y restaurar el Sistema Americano de crédito federal a través de una banca comercial adecuada. Incluso un miembro del Comité Asesor de Investigación Financiera del Departamento del Tesoro ridiculizó la ley Dodd-Frank de Obama, y la tildó de pretexto para no hacer nada, e hizo un llamado por la restauración de la Glass-Steagall.

Solo la cobardía y la ignorancia se interponen en el camino para que Estados Unidos y Europa se unan al proceso de la Nueva Ruta de la Seda de China, para construir infraestructura y desarrollar a las naciones en todo el mundo. El presidente del Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (BAII), Jin Liqun, habló ayer en Washington, DC, por primera vez desde que asumió el cargo. En respuesta a una pregunta de EIR, Jin hizo un llamado a Estados Unidos a que se una al proceso de la Ruta de la Seda, y señaló que los propios Estados Unidos necesitan reconstruir su infraestructura, y que China está lista y puede ayudar. ¿Se despertarán los estadounidenses para unirse al nuevo paradigma, o se hundirán con Obama en el caos y la guerra?