Se declaró en quiebra Peabody Coal, y otras dos empresas de combustible; se hunde el sector energético de EU, aumenta la deuda del sector

15 de abril de 2016

15 de abril de 2016 — Este miércoles 13 de 2016, se declaró en quiebra Peabody Energy, la compañía minera de carbón más grande de Estados Unidos, y se acogió al Capítulo 11 de bancarrota. La circunstancia más inmediata de la bancarrota es el decreto “Energía limpia” de Obama, que es la versión americana de la ley contra los combustibles fósiles de los esquemas genocidas de Londres con el cuento del calentamiento global. Peabody no pudo cumplir con el plazo para pagar el servicio de su deuda este mes, debido a que el efectivo que provendría de la venta de ciertos activos carboníferos se cayó, a raíz de que Wall Street impidió el financiamiento a los compradores, siguiendo su política de no financiar los combustibles fósiles.

Peabody es el principal proveedor de carbón a las compañías que generan electricidad con carbón, y lo que está en juego son 26 minas en Estados Unidos y en Australia, y unos 8,000 empleos directos. A nivel nacional, el empleo en el sector minero se ha desplomado en un 33%, de 89,000 empleos en 2012, a 59,000 hoy día. Asimismo, la producción de carbón en Estados Unidos se ha desplomado.

Peabody Coal es la más grande con mucho, pero fueron tres las compañías mineras productoras de combustible para generar energía eléctrica en Estados Unidos, que se declararon en bancarrota el miércoles 13. Las otras dos son Energy XXI Ltd., que se declaró en quiebra y borró $2,800 millones de dólares en deuda; y Gulf Keystone Petroleum, cuyo incumplimiento fue de solo $26 millones hasta ahora.

Estos son los últimos acontecimientos del proceso de desintegración del sistema de generación de energía en Estados Unidos. Por ejemplo, el auge que promovió Obama con el petróleo y gas de esquisto, que fue todo un desastre en sí mismo, ha fracasado ya a tal punto de que la producción de petróleo de esquisto en Estados Unidos se ha desplomado significativamente en un 25%, y constituye la mitad de la producción total de petróleo en EU. De hecho, Estados Unidos acudirá a la reunión de países productores de petróleo en Doha, con la distinción de ser el único productor mundial que ha reducido su producción.

Por otro lado, la “deuda chatarra de energía” es una mecha encendida para hacer volar en pedazos a todo el sistema de Wall Street en bancarrota. Para Energy XXI, Ltd. Y Gulf Keystone Petroleum, la deuda de ambos la tenían principalmente Wells Fargo Bank y Citibank, las dos SIFI (acrónimo en inglés de las Instituciones Financieras Sistémicamente Importantes) que tienen la mayor exposición a la deuda chatarra de energía. Wells Fargo acaba de reconocer en su informe financiero trimestral que de los $40 mil millones en préstamos y bonos de deuda en el sector de esquisto en EU, $32 mil millones son chatarra. Asimismo, de esos $40 mil millones, hubo un brinco en la porción de “préstamos clasificados”, de un 38% a fines de 2015, a 57% en el primer trimestre de 2016. “Clasificada” quiere decir en riesgo de incumplimiento.

Frente a este drástico deterioro de la deuda, las previsiones que tiene Wells Fargo para enfrentar anulación de deudas y préstamos malos fue de apenas $400 millones. Los préstamos clasificados deberían de tener una previsión de pérdidas de entre 25% a 50% del total de los préstamos en riesgo, según las prácticas bancarias prudentes; pero ninguna de las SIFI están tomando tales previsiones mientras que se derrumba la “deuda chatarra de energía”.

Citibank tiene $57 mil millones de dólares en exposición de deuda por petróleo de esquisto, pero no proporciona información sobre qué tanto de eso es chatarra; pero es patente que podría ser de entre $40 y $50 mil millones.

En la solicitud de bancarrota de Peabody Energy bajo el Capítulo 11, el acreedor más grande tiene $6,300 millones de deuda que Peabody probablemente va a eliminar, y se trata de Franklin Templeton Investments, uno de los operadores de fondos mutuales más grande del mundo. También tiene la mayor parte de la deuda de Ucrania, mucho más que la de Rusia; y es un acreedor importante de los bonos municipales de Puerto Rico. Franklin Templeton exigió la bancarrota de Peabody a fin de evitar una pérdida total de la deuda.