La Casa Blanca miente que "un día de estos" se publicarán las 28 páginas, con el fin de parar su publicación precisamente

26 de abril de 2016

26 de abril de 2016 — Fuentes de inteligencia de alto nivel le han venido informando a la EIR de LaRouche que la Casa Blanca está absolutamente resuelta a parar la publicación de las 28 páginas, y pretende frenar la publicación de cualquier cosa que sea sustancial, con la esperanza de que se pierda el impulso que ha cobrado ahora la campaña para que se publique.

Y la agencia de prensa Associated Press obedeció al publicar este domingo un artículo que generó encabezados por todo el mundo en el sentido de que la Casa Blanca de Obama estaba "dispuesta" a dar a conocer las 28 páginas que implican a Arabia Saudita en los ataques del 11-S en Estados Unidos. ¿Qué noticia dio? Ninguna. "Es probable que la Casa Blanca dé a conocer pronto, por lo menos parte del capítulo secreto de 28 páginas" escribe AP (énfasis añadido).

El director de Inteligencia de Obama, James Clapper, dijo en un desayuno con el periódico Christian Science Monitor que las páginas pudieran hacerse públicas en junio, según un informe esta mañana en el periódico The Hill. "Yo creo que es ciertamente un objetivo realista considerando la situación que tenemos ahora... Estamos en posición de tratar de coordinar posiciones inter-departamentales sobre la desclasificación de las 28 páginas". Eso no difiere de la vaga promesa que hizo la Casa Blanca al ex senador Bob Graham después de que el programa de '60 Minutos' en la CBS volvió de nuevo las 28 páginas en un tema de pelea a nivel nacional.

Seguramente que las presiones de la Casa Blanca, quizá con ayuda también de la familia Bush, es la razón de por qué se estén echando para atrás el presidente y vicepresidente de la Comisión 11-S sobre la publicación de las 28 páginas. El ex gobernador Tom Kean y el ex congresista Lee Hamilton, quienes hablaron abiertamente no hace mucho en defensa de que se publicaran, el 22 de abril dieron a conocer una declaración reafirmando la mentira de que las 28 páginas solo contienen "material en bruto, no examinado, que le llegó al FBI" y que por lo tanto debe suprimirse. No solamente mintieron diciendo que las investigaciones posteriores de Estados Unidos exoneraron al gobierno saudí y altos funcionarios sino que llegaron incluso hasta repetir la mentira de que Arabia Saudita se ha arrepentido de apoyar una "forma del Islam extremista especialmente vitriólica" parte de éste vinculado al terrorismo; y que se ha convertido en "un aliado de los Estados Unidos en el combate al terrorismo".

Ambos recomendaron luego que, si el gobierno decidiera dar a conocer las páginas "se tomaran medidas para proteger las identidades de cualquiera que las autoridades hayan descartado tenga alguna conexión con el complot del 11-S", en lo que es una admisión muy diciente de que pudieran aparecer nombres de algunas personas muy altas en esas páginas que los británicos, saudíes y Obama están tratando de silenciar tan desesperadamente.

Como lo admiten Kean y Hamilton: "Los ataques del 11-S fueron el peor asesinato en masa que haya ocurrido en Estados Unidos. Los responsables merecen el máximo castigo posible. Por lo tanto, las acusaciones de complicidad por parte de autoridades responsables en este asesinato en masa es un asunto muy grave".