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La Casa Blanca reitera el encubrimiento de los saudíes y del FBI en el 11-S; es el momento de sacar a Obama

4 de may de 2016
Obama recibe un informe de parte de Robert Mueller, ex director del FBI, y John Brennan, ex asesor del Presidente para Seguridad Nacional y Contraterrorismo. 20 de julio de 2016 [flickr/whitehouse]

4 de mayo de 2016 — No fue ninguna sorpresa que en el informe diario de la Casa Blanca a la prensa este 2 de mayo, la respuesta del vocero de Obama a las seis preguntas que hicieron los periodistas sobre "las 28 páginas", fue para reiterar las declaraciones que dio el director de la CIA, John Brennan, el día anterior en la televisión para encubrir el papel de los saudíes y del FBI en el 11-S. Josh Earnest, que dio el informe, empleó varias formulaciones: "Obama no ha leído las 28 páginas... los expertos se van a encargar de eso... Lee Hamilton dijo que hay inconsistencias y que no se liberen las páginas", etc. (Hamilton fue vicepresidente de la Comisión que hizo el informe del 11-S). Esto le sigue al decreto que sacó Brennan ayer, de que los saudíes son los aliados más cercanos a Estados Unidos, y que las páginas secretas y los documentos del FBI no deben y no serán dados a conocer al público, debido a las "inconsistencias". No importan los estadounidenses asesinados el 11-S, y mucho otros muertos desde entonces y en otras partes.

El hecho de que Brennan haya tenido que salir a dar a conocer, personal y públicamente, la posición de Obama y de Londres, es el acto de un matón asustado al mismo tiempo. La flagrancia de estos crímenes en contra de Estados Unidos es parte de la realidad de que ahora es un momento especial de oportunidad para forzar la salida de Obama de su cargo. Esa es la tarea urgente.

Permitir que Obama continúe en su cargo es dejar que continúe el curso actual hacia una guerra total. Incluso ya está en proceso una nueva provocación a Rusia. Hoy comenzaron en el sudeste de Estonia ejercicios militares de 10 países miembros de la OTAN, directamente en la frontera con Rusia. El pueblo ruso de Pskov está solo a pocos kilómetros de allí. Con el nombre de "Tormenta de Primavera", los ejercicios se van a extender hasta el 20 de mayo, y en ellos participarán equipos de la OTAN y 6000 soldados, 1500 de los cuales vendrán de Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Holanda, Letonia y Lituania. Además se ha informado que habrá participación de altos oficiales finlandeses, y especialistas canadienses. El teniente general Riho Terras, comandante en jefe de las fuerzas de defensa de Estonia, dijo que la Tormenta de Primavera va a entrenar a sus soldados, para "prepararlos para tiempo de guerra".

El impulso hacia la guerra se puede detener. Para esto se necesita que haya un nuevo liderato en Estados Unidos. La construcción de esto es evidente en el Proyecto Manhattan, en la Ciudad de Nueva York, que está movilizando a la población en base a una nueva identidad humana y a que actúen.

El portal electrónico de LaRouchePAC publicó ayer un bello documento fundamental, que muestra el camino necesario para que Estados Unidos entre en el futuro: Principles and Boundary Conditions of a New Space Program; A Solar System Economic Platform (Principios y condiciones de frontera de un nuevo programa espacial; una plataforma económica del sistema solar), escrito por Kesha Rogers (quien en dos oportunidades fue candidata por el Partido Demócrata al Congreso por el Distrito 2 de Texas, fue candidata al Senado de Estados Unidos, y es miembro del Comité Político de LaRouchePAC) y por Ben Deniston, líder del Equipo de Investigación Científica de LaRouchePAC.