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LaRouche: los pensadores prácticos son perdedores; hay que golpear siempre el flanco estratégico

4 de may de 2016
Vladimir Putin, Presidente de Rusia, se dirige a la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, en septiembre del 2015. Foto: kremlin.ru

4 de mayo de 2016 — Lyndon LaRouche planteó ayer una franca evaluación estratégica de la situación global a sus colegas. Las fuerzas del imperio británico, incluyendo a su presidencia de Obama, llevan al mundo hacia una guerra general en contra de Rusia y China. La misma supervivencia de la humanidad depende ahora del pensamiento estratégico de Vladimir Putin y de sus socios chinos. LaRouche preguntó: ¿Cómo van a sobrevivir Rusia y China a esta situación? Si las exitosas operaciones de flanqueo de Vladimir Putin dan alguna indicación —desde el momento en que asumió por primera vez la presidencia y lanzó la guerra para aplastar a los terroristas chechenios, hasta su sorpresiva intervención en Siria en septiembre del 2015— la posibilidad de sobrevivir es relativamente buena.

Frente a un sistema financiero británico en bancarrota y desesperado por seguir aferrado al poder como el imperio romano en sus momentos finales de mayor decadencia, Rusia y China tendrán que recurrir a operaciones de flanqueo continuas e ingeniosas para agarrar a los británicos y sus secuaces por sorpresa. El principio del liderazgo, subrayó LaRouche, encarnado en personas como Putin, reside en su capacidad de superar en astucia a la conciencia de todos los demás. Involucra llevar a cabo aquello que parece imposible.

Putin aprendió una lección esencial, desde el principio en que asumió el poder en Rusia, cuando elementos británicos y estadounidenses hundieron al submarino ruso, Kursk. En ese momento, Rusia no estaba preparada para responder, pero Putin salió de allí con un conocimiento de gran valor: Prepárate para ganar siempre, y siempre busca los puntos más vulnerables del enemigo. A menudo, como en el caso de la victoria soviético-estadounidense contra el flagelo nazi y fascista en la Segunda Guerra Mundial, el mejor flanco a explotar son las mismas ilusiones de autoengaño del enemigo.

Ese flanco se ha presentado en Estados Unidos ahora, debido a la servil lealtad del Presidente Obama hacia la corona británica y a sus subordinados los saudíes, lo cual es su mayor vulnerabilidad. El Presidente Obama, el director de la CIA John Brennan y los más altos funcionarios del FBI, están todos atascados en el hecho de que no pueden permitir que se hagan públicas las 28 páginas de la Investigación Conjunta del Congreso sobre el 11-S. Ahora que se han visto obligados a salir en público, debido a la enorme presión pública, y a admitir que no van a soltar las 28 páginas, se encuentran atrapados en su propia trampa. Se tiene que restringir a Obama y sacarlo rápido del cargo. Esa es la clave para evitar la guerra en este momento tardío.

No hay soluciones prácticas a la crisis que enfrenta la humanidad. Solo hay flancos estratégicos, que siempre se sustentan en una visión clara del futuro de la humanidad. Ese fue el secreto de los más grandes logros del Presidente Franklin Roosevelt. Putin y el liderato chino de Xi Jinping han mostrado que ellos comprenden este secreto vital para la victoria. No hay recetas o guiones que puedan seguirse. Un flanqueo creativo en el nivel estratégico superior, agarrando al adversario por sorpresa totalmente, constantemente: Ese método de pensamiento es la diferencia entre la supervivencia y la aniquilación.