La "audacia" de la Nueva Ruta de la Seda de China es una realidad que no se puede ignorar en Estados Unidos

6 de may de 2016

6 de mayo de 2016 — La edición del 1 de mayo del diario Los Angeles Times publicó un amplio informe titulado “China’s Bold Gambit to Cement Trade with Europe—Along the Ancient Silk Road” (La audaz estratagema de China para cimentar el comercio con Europa, a lo largo de la antigua Ruta de la Seda) que fue preparado con los corresponsales en Pekín, China; Duisburg, Alemania; y Tehrán, Irán. Luego, el 3 de mayo, el colaborador de la revista Forbes, Harold Sirkin, escribió otro con el título de “China Plans A New ‘Silk Road’ As Americans Pull Back” (China contempla una Nueva ‘Ruta de la Seda’, mientras que EU se retira), donde regaña a los estadounidenses porque “si no fuera más que por eso, los planificadores de la iniciativa de Una Franja Una Ruta, están pensando en grande. Todo esto mientras que se necesita modernizar la infraestructura estadounidense seriamente... La economía de la Ruta de la Seda demuestra el tipo de audacia y visión que uno espera normalmente de Estados Unidos”.

La realidad se entromete en la propaganda del imperio británico que pinta a China y a Rusia como “el enemigo”.

Sirkin, por ejemplo, quien todavía ve al mundo desde los ojos de la economía destructiva del libre comercio, suena realmente emocionado al describir “la extraordinaria nueva obra en marcha, conocida como la iniciativa de la Franja y la Ruta, para construir y mejorar los puertos, ferrocarriles, carreteras y otros activos de infraestructura de los socios comerciales asiáticos, africanos y europeos de China: Unos 65 países en conjunto”.

La estrategia de China es similar a lo que hizo Estados Unidos con el Plan Marshall para la reconstrucción de Europa en la posguerra, escribe Sirkin, pero mucho más grande, y cita (nada más y nada menos) un informe del Instituto Peterson. En conclusión, dice, “China va por el camino correcto; Estados Unidos no... Por supuesto, China espera que sus propias compañías van a planificar, construir y abastecer los proyectos que financian, lo cual significa que las compañías chinas van a obtener las órdenes para el concreto, el acero, el equipo pesado y que los trabajadores chinos de la construcción van a tener trabajo... Este es el momento erróneo para que los planificadores de Estados Unidos se queden de brazos cruzados mientras que la infraestructura de Estados Unidos se deteriora frente a sus ojos”.

El artículo de Los Angeles Times también compara la “estrategia arrolladora conocida colectivamente como Una Franja Una Ruta” del Presidente Xi Jinping, con el Plan Marshall de la posguerra, “un gran esfuerzo que cambió el juego y que revolucionó el comercio y que consolidó muchas relaciones de largo plazo”. A pesar de su actitud suspicaz y dubitativa, el informe del LA Times deja entrever la emoción frente al gran proyecto chino. El profesor Markus Taube de la Universidad de Duisburg-Essen le explicó al periodista del LA Times que los chinos no están preocupados del volumen inicial de carga por ferrocarril, porque “las vías ferroviarias son el esqueleto, pero la carne importante serán las zonas de industrialización a lo largo de las vías”, y cita a Kazajstán, Uzbekistán y otros países de Asia Central en particular.