Capitán del Ejército de EU presenta una impugnación legal contra las guerras de Obama

6 de may de 2016

6 de mayo de 2016 — El capitán del Ejército de EU, Nathan Michael Smith, un oficial de inteligencia adscrito a Kuwait, presentó una demanda legal en un tribunal federal en Washington DC, impugnando la legalidad de las guerras de Obama contra el EIIS. Según el Washington Post (la demanda también se cubre en el New York Times y el Defense News), Smith argumenta en la demanda que el Presidente carece de la autorización apropiada para su campaña en contra del Estado Islámico (EI), también conocido como EIIS, porque no obtuvo la autorización del Congreso bajo la Resolución sobre Facultades de Guerra de 1973.

"Al librar una guerra en contra del EIIS, el Presidente Obama está abusando de las autorizaciones limitadas que le ha dado el Congreso para el uso de la fuerza militar, como si fuera un cheque en blanco para librar una guerra en contra de enemigos que él mismo escoge, sin ninguna delimitación temporal o geográfica" dice la demanda, presentada por Smith y su abogado, el abogado de derechos humanos, David Remes. "El Congreso aprobó la Resolución sobre Facultades de Guerra de 1973 justamente en respuesta a estas extralimitaciones presidenciales en la guerra de Vietnam, y para proteger en contra de estos abusos del poder presidencial en un futuro" argumentan. Las autorizaciones del Congreso para el uso de la fuerza en el 2001 y el 2002 están demasiado limitadas como para justificar la campaña actual en contra del Estado Islámico, dicen.

La demanda surgió de un artículo de agosto del 2015 escrito por el profesor de la Escuela de Leyes de Yale, Bruce Ackerman, quien también funge como consultor en la demanda. En ese artículo, Ackerman argumenta que la gran perdedora en la llamada guerra al terrorismo ha sido la Constitución de Estados Unidos. Las guerras "amenazan con destruir todos las restricciones serias en contra de las capacidades de hacer guerras sin fin por parte del comandante en jefe". Dado que el Congreso controlado por los republicanos ha encontrado que es "conveniente políticamente" dejar que las cosas sigan como están, "no queda más que la Corte Suprema que puede parar esta transformación del Presidente en un rey Jorge III en sus últimos días". El objetivo de Ackerman no es necesariamente parar las guerras de Obama sino forzar al Congreso a responder ante un fallo de la corte que le exija ejercer sus responsabilidades constitucionales.