Representante chino en reunión del BAD desafía al sistema financiero europeo

6 de may de 2016

6 de mayo de 2016 — Durante el segundo día de la reunión anual del Banco Asiático de Desarrollo (BAD) que se llevó a cabo del 2 al 5 de mayo en Francfort, Alemania, el tema que dominó la discusión fue el programa de Una Franja Una Ruta, a pesar de que el tema oficial era el desarrollo sustentable. El primer panel de la mañana tuvo como invitado al presidente del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII), Jin Liqun, y a otros dignatarios chinos, y estuvo tan concurrida que difícilmente se podía conseguir un espacio de pie.

Jin Liqun dijo que la participación en el BAII está abierta siempre a todos los países, y que el banco va a evaluar proyectos no sobre la base del precio (mejor oferta), sino sobre la base de la calidad. De Europa, dijo tenemos que aprender de su larga experiencia con el estado de derecho, pero desafió a sus homólogos europeos en una competencia de calidad.

El panel sobre el tema de "Nuevos enfoques asiáticos-europeos sobre el financiamiento y la infraestructura", puso de manifiesto nuevamente la brecha cultural entre la Europa decadente y la China optimista. Los oradores alemanes, principalmente de instituciones del gobierno, se mostraron todos encajonados en el pensamiento "sustentable", la basura del clima y los programas de asociación pública-privada, mientras que los chinos abordaron los temas de la economía real.

Por ejemplo, el profesor Ben Shenglin, un ex banquero y ahora profesor de banca y finanzas, y director de la Academia de Finanzas de Internet en la Universidad Zhejiang, abordo el tema de las "asociaciones público-privadas" (PPP, por sus siglas en inglés) para la infraestructura, de lo que había hablado el orador anterior, y señaló el hecho de que las finanzas privadas tienen preferencia por la especulación en vez de la inversión en la economía real, de ahí que la mentada PPP no parte de las necesidades de la economía real. El cociente de crédito en el balance de los bancos en occidente, cuando mucho en 30%, contrasta con el 50% en China, señaló. Luego, la inyección de liquidez a los bancos no ha ayudado en lo más mínimo para aumentar ese cociente. Las bajas tasas de interés han creado una situación en la que los depositantes ya no son remunerados por sus ahorros (mientras que a los bancos, el Banco Central Europeo les paga por los préstamos que el BCE les otorga, porque les carga tasas de interés negativas).

En una breve conversación después del panel, el profesor Shenglin coincidió con EIR en que el programa de separación de la banca, al estilo Glass-Steagall, es la solución. Comentó que después de la crisis del 2008 se discutió el asunto pero se incluyó la propuesta de Paul Volcker y la respuesta fue la ley Dodd-Frank, la cual no ha resuelto nada. Señaló su coincidencia en que el restablecimiento de la Glass-Steagall sería una muy buena idea.