Crisis del precio del petróleo: un cuento de dos paradigmas

14 de may de 2016

14 de mayo de 2016 — La novedad de que China va a comenzar a construir el mes entrante un nuevo oleoducto hacia Rusia, destaca el cambio que ya está bien avanzado en el panorama del comercio internacional de petróleo. Las exportaciones hacia los dos países consumidores de petróleo en crecimiento, China e India, las aportan ahora Rusia e Iraq principalmente, no como era antes, que las abastecían principalmente Arabia Saudita y otros productores del Golfo Pérsico. La nueva dinámica entre los principales países productores de petróleo, encabezados por Rusia, es lo que ha causado un aumento y estabilización en el precio del petróleo desde los niveles que amenazaban con barrer el comercio global y la producción de materias primas. La coordinación entre Rusia e Irán en torno a la próxima reunión de productores el 2 de junio, podría llevar a una mayor recuperación del precio del petróleo.

La empresa china China National Petroleum Corp (CNPC) tiene el propósito de poner en marcha la segunda fase de los 942 kilómetros del oleoducto petrolero a Rusia para octubre de 2017. Esto duplicará la capacidad del oleoducto existente Mohe-Daqing (que se puso en marcha en 2011), de 30 millones de tonelada al año.

Por otro lado, la estabilización del precio no ha traído ningún beneficio en absoluto para el sector del petróleo y gas de esquisto en Estados Unidos, el cual se está hundiendo en la quiebra a un ritmo acelerado. Lo siguientes son los acontecimientos en ese sector durante los últimos días:

** OilPrice.com informó que "El sector E&P [exploración y producción de petróleo y gas] se estrelló contra la pared en cuanto a lo que se refiere a la deuda. Esperen más bancarrotas próximamente, así como problemas que surjan en los bancos de Estados Unidos debido a la creciente exposición a los préstamos malos en energía".

** El diario tejano Houston Chronicle informó que $51 mil millones de dólares en deuda chatarra de petróleo y gas de esquisto han quebrado. "Dieciocho compañías petroleras norteamericanas solicitaron la protección de bancarrota al Capítulo 11 tan solo en marzo y abril de ese año, el número más alto en un período de dos meses desde que los precios del petróleo comenzaron su caída en el verano de 2014. Y es probable que la cosa se ponga peor, dijeron los analistas". Esas 18 compañías tenían $9 mil millones de dólares en deuda; y en mayo efectivamente se ha puesto peor, empezando con otras cinco compañías con más de $2 mil millones en deuda que ya han solicitado protección de bancarrota.

** El análisis del noticiero Bloomberg News del 13 de mayo eleva la cifra de la deuda de petróleo y gas de esquisto en quiebra: $55 mil millones de dólares desde principios de 2015; eso incluye la cantidad de $11 mil millones tan solo en una semana, con la quiebra de Linn Energy, Chapparal Energy, Penn Virginia Corp. Más aún, "cuando menos otras cuatro compañías de petróleo y gas que deben más de $8 mil millones están al boarde del incumplimiento, entre ellas Breitburn Energy Partners LP y SandRidge Energy Inc. Las bancarrotas se han acelerado en la medida en que a las compañías carentes de efectivo se les ha hecho casi imposible conseguir capital. Las compañías de energía han sido excluidas prácticamente de los mercados de alto rendimiento, los bancos les han cortado las líneas de crédito y la venta de activos se ha detenido".

Luego tenemos el reconocimiento, que llega diez años tarde: " 'Yo no creo que el modelo de EyP en Norteamérca sea económico, y ni creo que fuese económico realmente cuando el petróleo estaba a $80 o $100 dólares', le dijo Jim Chanos, de Kynikos Associates, a Bloomberg TV".