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¿Enfrentará la población estadounidense la realidad?

17 de may de 2016
Torre 2 del World Trade Center el 11-9-2001 (Bibliotéca del Congreso de EUA)

17 de mayo de 2016 — Piensen en como vimos el 11 de septiembre de 2001, cuando los perpetradores agarraron los aviones repletos de pasajeros desde Boston, Newark y Washington, DC, y llevaron a su muerte horrible a los pasajeros junto con ellos mismos y las víctimas en el terreno, más de tres mil personas. Lyndon LaRouche evocó este horror de manera dramática en su diálogo con el Comité Político de LaRouche PAC este Lunes 16 de mayo, y señaló que "la gente tiene recuerdos, pero no captan el contenido de la operación". Bajo dirección británica, los saudíes hicieron esto. ¿Por qué no se corrigió esto nunca? ¿Lo vamos a ver ahora, o no?

Esta interrogante pende sobre Estados Unidos. Obama es un asesino por encubrir a los perpetradores del 11-S, así como por sus propios hechos de asesinatos. Pero aumenta la presión sobre él. Este lunes 16, la red nacional de radio pública (National Public Radio, NPR) transmitió un programa en el segmento de mayor público donde destacan que "ruge el debate" en Washington para desclasificar el capítulo secreto de 28 páginas del informe de la Investigación Conjunta del Congreso sobre el 11-S, el cual Obama se niega a liberar. NPR transmitió las voces del ex senador de Florida, Bob Graham, de la senadora demócrata de California Dianne Feinstein y otros, quienes exigen tal acción. Hoy martes 17, el director de inteligencia nacional, James Clapper, se reúne con Graham y con el representante republicano de Carolina del Norte, Walter Jones (el promotor de un proyecto de ley para desclasificar ese capítulo secreto) en lo que se considera es un esfuerzo más de Obama para darle largas al asunto y aparentar que "el asunto está bajo consideración", todo con el propósito de seguir protegiendo al enemigo británico saudí. Sin embargo, la presión por si sola no logrará la tarea de detener la traición y de castigar a los culpables. Se necesita moralidad y agallas.

Obama está vulnerable. Está recibiendo una paliza, a nivel internacional, por diversos flancos. Por ejemplo, vean detrás de su fachada de su Pivote de Asia. La próxima semana Obama viajará a Asia. El lunes llega a Hanoi, donde se reunirá con el primer ministro Nguyen Xuan Phuc, para darle un discurso sobre la necesidad de que Vietnam se una al acuerdo comercial transpacífico (TPP) en contra de China, que se adhiera al ambientalismo verde y que respete los derechos humanos, etc. Sin embargo, el primer ministro Phuc, para el momento, habrá regresado de Rusia donde estará una semana. Ayer en Moscú, Phuc se reunió con el primer ministro Dmitry Medvedev; Rusia y Vietnam firmaron una cantidad de compromisos en materia de energía nuclear, comercio, agricultura e industria. En los próximos días, Phuc se reunirá con el Presidente Putin y los líderes de la Duma del Estado (el parlamento ruso) y participará en la cumbre entre Rusia y los países de la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ANSA).

El peligro de dejar que Obama siga en el cargo por un solo día más se ve en los últimos acontecimientos del Mediterráneo. Ayer en las pláticas multinacionales en Viena, se pergeño una aprobación oficial para enviar fuerzas militares foráneas a Libia, supuestamente para apuntalar al gobierno de "acuerdo nacional" del primer ministro Fayez al-Sarraj, y para combatir al EIIS supuestamente. El gobierno de Obama pretende enviar armas; Italia se supone que entrene y equipe a las fuerzas libias. Esto no es más que la vía corta para reproducir en el norte de África el tipo de matanzas y caos hobbesiano de todos contra todos que se le ha impuesto a Iraq y a Siria.

Enfrentar la realidad significa romper completamente con esta demencia de guerra, y abrirle el camino al programa de desarrollo para toda la humanidad que significa la Nueva Ruta de la Seda que se traduciría en un Nuevo Plan Marshall para el Mediterráneo.