Obama deja sobre su escritorio la posibilidad de una "decisión Hiroshima"

23 de may de 2016

23 de mayo de 2016 — Antes de iniciar su gira por Vietnam y Japón, Barack Obama le dijo ayer al principal canal de televisión de Japón, NHK que no pedirá perdón porque Estados Unidos haya arrojado una bomba atómica en Hiroshima en 1945. ¿Por qué? Porque ha aprendido siendo Presidente que los presidentes tienen que tomar decisiones difíciles en tiempos de guerras:

"Yo creo que es importante reconocer que en medio de una guerra, los dirigentes toman todo tipo de decisiones. Es el trabajo de los historiadores formular preguntas y examinarlas, pero yo sé, como alguien que ha estado sentado ahora en esta posición en los últimos siete años y medio, que cada dirigente toma decisiones muy difíciles, en particular en tiempos de guerra".

Obama no solo excusó a Harry Truman sino que lo definió quizás fatídicamente como un comandante de guerra.

En cuanto a lo que no hará, Obama mintió que él es y siempre ha sido un activista a favor del desarme nuclear a nivel mundial y que es Rusia la que no está dispuesta a reducir sus arsenales nucleares.

Obama será el primer Presidente en funciones que visita Hiroshima. Pero el 11 de abril, John Kerry se convirtió en el primer secretario de Estado en visitar Hiroshima. Aunque Kerry tampoco se disculpó, sus palabras y comportamiento estuvieron en marcado contraste con la actitud de "se tienen que tomar decisiones difíciles" de Obama. Kerry después de lo que él calificó como gira "desgarradora" por el museo en el Parque Conmemorativo de Hiroshima, dijo que el museo "es un recordatorio acuciante, duro, no solo de que estamos obligados a poner fin a la amenaza de las armas nucleares sino que debemos consagrar todos nuestros esfuerzos a evitar la guerra misma. La guerra tiene que ser el último recurso, nunca la primera alternativa".