Obama emula a Bertrand Russell: Bombas nucleares contra Rusia y China

26 de may de 2016

26 de mayo de 2016 — El Centro de Evaluaciones Estratégicas y Presupuestarias (CSBA, por sus siglas en inglés), con sede en Washington, DC, publicó un informe el 20 de mayo en donde proponen que Estados Unidos se prepare para lanzar una “campaña cegadora” preventiva de ataques coordinados contra las sedes hostiles, los satélites y radares, utilizando ataques cibernéticos, interferencias electrónicas y bombardeos de largo alcance, para anticiparse a un ataque de China y Rusia, y en menor grado, Irán y Corea del Norte. La agencia noticiosa rusa Sputnik destaca que los autores del informe, Bryan Clark y Mark Gunzinger, “también proponen sistemas de inteligencia artificial a prueba de fallas capaces de derribar los misiles entrantes, de nuevo, desde Rusia”.

El CSBA no es ninguna sucursal del manicomio local, aunque debería serlo. En la práctica, es la Oficina de Evaluación Neta del Pentágono, pero privatizada, que dirigió Andrew Marshall desde 1973 hasta su retiro el año pasado, de donde salió la doctrina de la Revolución en Asuntos Militares (MRA, por sus siglas en inglés). A pesar de que la Guerra en Iraq desacreditó a la MRA, esa camarilla dirige ahora efectivamente la política del gobierno de Obama en cuestiones de política estratégica. El actual subsecretario de la Defensa, Robert Work, es un ex vicepresidente del CSBA, y Sputnik observa que “Work ha dirigido los esfuerzos para combinar la inteligencia artificial con la defensa no tripulada contra misiles”, es decir, la propuesta del CSBA es su propuesta. Work acaba de estar en Polonia el pasado 13 de mayo para la colocación de la primera piedra de obras del sistema antimisiles Aegis Ashore que se construye ahí, y comentó que la expectativa es que el sistema Aegis existente en Rumania (inaugurado el 12 de mayo) estaría vinculado operativamente con el sistema Aegis de los buques de guerra estadounidenses USS Donald Cook, USS Ross, y otros, para cuando se lleve a cabo la próxima cumbre de la OTAN en julio.

En cuanto al informe del CSBA, titulado “Para ganar la competencia de salva: Re-equilibrar las defensas aéreas y antimisiles de Estados Unidos”, los aspectos técnicos del mismo son menos importantes que las hipótesis implícitas. Desde el punto de vista del CSBA, Estados Unidos debe ser capaz de proteger su capacidad de proyectar poderío hacia los Mares del Sur y Este de China, el golfo Pérsico, y el Mar Báltico, pero las medidas defensivas —en especial los misiles balísticos y crucero— que han establecido, en particular, China, Irán y Rusia, amenazan el acceso de Estados Unidos a esos lugares. Por lo tanto, Estados Unidos tiene que construir una combinación de defensas aéreas y antimisiles y capacidades ofensivas que sean apropiadas y necesarias para superar las capacidades defensivas que tienen establecidas esos países.

Además de reconceptualizar los sistemas de defensa aérea y antimisiles, lo cual requiere un aumento enorme del presupuesto para construirlos, el informe propone conceptos operativos de acción ofensiva para “reducir el tamaño de los bombardeos PGM [siglas en inglés de ‘municiones guiadas con precisión’] del enemigo”. Esas operaciones ofensivas tendrían que ser de naturaleza preventiva, como lo señala Sputnik: “Las fuerzas de EUA podrían reducir el tamaño y la frecuencia de las amenazas de bombardeo inutilizando y destruyendo las naves de ataque del enemigo y los TEL’s [transportes-erectores-lanzadores] antes de que puedan lanzar sus armas”, escriben Clark y Gunzinger. “En otras palabras, las fuerzas armadas de Estados Unidos deben estar preparadas para conducir operaciones ofensivas para matar a los arqueros del enemigo antes de que lancen sus flechas PGM”.