Los buitres de Boston y las pandillas narcoterroristas a punto de secuestrar la Presidencia de Perú

8 de junio de 2016

8 de junio de 2016 — Siguiendo los pasos de los recientes golpes de Estado fascista que asestó el imperio británico en Brasil y en Argentina (en donde se ha substituido por la fuerza la participación de Suramérica en el impulso del BRICS hacia el desarrollo, con el sometimiento estricto al saqueo de Wall Street) la elección presidencial del 5 de junio en Perú parece haber colocado a Pedro Pablo Kuczynski (PPK) en la Presidencia de ese país.

En una elección de segunda vuelta sumamente apretada contra Keiko Fujimori, hija del ex Presidente Alberto Fujimori, se da por ganador a PPK por un pelito de 0.28% del voto. Como quiera que sea, le será muy problemático gobernar, dado que el Parlamento estará firmemente en manos del partido de Keiko y tendrá a una población furiosa por el fraude que se ha perpetrado.

En la primera vuelta de las elecciones presidenciales hace dos meses, Keiko había superado con casi un 20% a PPK. Hace tan poco como una semana, ella estaba a la cabeza y superaba a PPK por más de 5%. ¿Cómo sucedió que PPK llegara "desde tan atrás a esta increíble victoria", que tiene tan contentos a los buitres de Wall Street?

Lo primero que se debe de saber, es que PPK es difícilmente peruano. Luego de que fue iniciado por Kuhn-Loeb, y de que trabajó en varios cargos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, llegó a ser presidente adjunto del First Boston International (vinculado al Credit Suisse) por casi una década, y ahora tiene su propio fondo especulativo. El ya enfermo de 77 años de edad, PPK, fue la última opción desesperada tomada por Wall Street y la City de Londres para detener a Fujimori a toda costa.

En las últimas dos semanas, PPK recibió el pleno respaldo del tercer candidato a la Presidencia, la izquierdista Veronika Mendoza, quien perdió y fue eliminada de la competencia en la primera vuelta hace dos meses. Mendoza apeló a los narcoterroristas de Sendero Luminoso y a su base campesina a salir a respaldar plenamente al banquero PPK, a fin de evitar que otro Fujimori llegase a la Presidencia. El padre de Keiko, Alberto Fujimori, hizo un campaña fuerte en contra del narcotráfico y casi eliminó por completo a Sendero Luminoso durante su Presidencia de 1990 al 2000.

PPK personalmente fue a hablar con las comunidades de Sendero Luminoso para pedirles su apoyo. Su respaldo resultó en un margen decisivo en el sur del país, donde Sendero tiene sus bases.

El gobierno de Obama fue el otro factor que contribuyó a la victoria de PPK en la elección. Tres semanas antes de que la votación se llevara a cabo, rodó un chisme iniciado por la DEA y que luego confirmó oficialmente, según el cual, Joaquín Ramírez, director de campaña del partido de Keiko, Fuerza Popular, estaba bajo investigación de la DEA por lavado de dinero de las drogas. Lo dieron a conocer en el momento justo.

La alianza entre PPK y Sendero Luminoso le recordará a los observadores informados sobre el infame "Abrazo de Grasso" de 1999 en Colombia, en el que el presidente de la Bolsa de Valores de Nueva York, Richard Grasso, fue fotografiado abrazando a Raúl Reyes, director de finanzas de las FARC, cartel de la cocaína, cuando discutían "las inversiones mutuas" en la región del Caguán de Colombia, cuyo control se lo habían entregado a las FARC.