Los "juegos de guerra" de la OTAN en el Báltico pueden desatar una muy real Tercera Guerra Mundial

8 de junio de 2016

8 de junio de 2016 — Si Obama se sale con la suya, la humanidad puede muy bien ser arrastrada hasta el borde del precipicio en la forma de una provocación de guerra termonuclear de Estados Unidos y la OTAN contra Rusia y China, advirtió ayer Lyndon LaRouche.

Las maniobras a gran escala de la OTAN que comenzaron el 6 de junio en Polonia y en los Estados del Báltico, las cuales involucran el despliegue de 31,000 efectivos de tropa de 24 países en un ejercicio que se extenderá por 10 días, simulando una supuesta invasión rusa de la región, son en sí mismas un posible detonador inmediato. El embajador de Rusia ante la OTAN, Alexander Grushko, explicó el peligro sin rodeos, en comentarios que el señor LaRouche consideró muy pertinentes:

"Lo que estamos viendo hoy en los Estados del Báltico, en realidad, no es nada más que intentos de forzar acontecimientos con la política hostil que persigue la OTAN en tiempos recientes. Yo no diría que es una amenaza directa para Rusia, pero no obstante, sí crea obviamente riesgos serios en tanto que vemos que se forma una realidad militar absolutamente nueva a lo largo de nuestra frontera". Grushko explicó que las advertencias de la OTAN de una amenaza rusa que no existe, se pueden materializar en acciones. "La política de la OTAN vive en una realidad surrealista, y lo más peligroso es que ahora empieza a tomar forma de planificación militar y de preparaciones militares que se llevan a cabo en los territorios a lo largo de nuestras fronteras".

LaRouche subrayó que el liderato de Rusia encabezado por el Presidente Vladimir Putin tomará su propia decisión a su manera, en respuesta a estos sondeos. Si los británicos, Obama y la OTAN quieren Guerra, la van a tener, y será terrible: una Tercera Guerra Mundial termonuclear, de eso es de lo que estamos hablando.

Hay una estrategia definida desde hace tiempo por LaRouche, para derrotar a esta política "surrealista" de genocidio que emana del imperio británico. Ella exige la salida inmediata de Obama de la Casa Blanca, tanto para quitar su dedo del botón nuclear, así como para patear por completo el tablero de ajedrez de la lunática elección presidencial que está en marcha en Estados Unidos, las cuales le ofrecen a los estadounidenses elegir entre el cianuro y la estricnina. También requiere esta estrategia que Estados Unidos y Europa se unan al Nuevo Paradigma en que todos ganan, del desarrollo económico impulsado por la ciencia, el cual promueven el Presidente de China, Xi Jinping y el Presidente Vladimir Putin de Rusia, y que además avanza enérgicamente por toda Eurasia.

La cuestión que tenemos enfrente se capta muy bien en el título de una importante conferencia del Instituto Schiller que llevará a cabo el movimiento de LaRouche en San Francisco, California: "¿Se unirá Estados Unidos a la Nueva Ruta de la Seda? Una opción entre el desarrollo científico global o la guerra mundial nuclear".