La misión Chang'e-4 de China alunizará en la Cuenca Aitkin en el Polo Sur en el lado oculto de la Luna

16 de junio de 2016

15 de junio de 2016 — El subdirector del Centro del Programa Espacial y Exploración Lunar de la agencia espacial china, Liu Tongjie, le dijo ayer a Xinhua que la nave espacial Chang'e-4 que van a lanzar en 2018, alunizará en la región del polo sur en el lado oculto de la Luna. Esta es la primea vez que se menciona un lugar definitivo de alunizaje. El alunizaje en el lado oculto será ya un desafío y si apuntan al el polo sur, fuera del plano ecuatorial, es un desafío más.

Se escogió la Cuenca Aitkin en el Polo Sur, dijo Liu "porque se cree que potencialmente la región es un gran lugar para grandes investigaciones científicas". Un gran impacto creó un cráter de unas cinco millas de profundidad. La mayor profundidad de la cuenca, y el material que el impacto hizo que saliera a la superficie, revelará parte de la compleja historia geológica de la Luna.

Debido a que la superficie destinada al alunizaje es más escabrosa y será más complicado que el alunizaje anterior en el lado más cercano de la Luna con el Chang'e-3, la sonda para alunizar estará equipado con cámaras para descender y cámaras para el terreno, a fin de guiar el descenso. La sonda Chang'e-4 contará con un radar de penetración de la superficie, similar al exitoso instrumento del Chang'e-3.

La investigación contará con tres instrumentos científicos. Un espectómetro de baja frecuencia, aportado por Holanda, estará en un satélite de retransmisión, que se va a colocar en el espacio profundo para permitir las comunicaciones entre la sonda y la Tierra. Las tareas del instrumento serán observar las emisiones de radio de los planetas grandes en el sistema solar, el espectro radial de fondo y la detección de las pulsaciones luminosas y otros fenómenos transitorios. El alunizador contará también con espectómetros radiales de baja frecuencia. Suecia está aportando un analizador de neutrones avanzado para el robot que se desplazará, para estudiar las interacciones entre el viento solar y la superficie de la Luna. Y el alunizador medirá las radiaciones en el sitio del alunizaje, usando un dosímetro de neutrones alemán.

"Es una cooperación internacional a fondo, amistosa y donde todos ganan, bajo el liderato de la Agencia Espacial Nacional de China" dijo Liu. "La cooperación le ayudará a los ingenieros y científicos de diferentes países estudiar juntos. Los científicos podrían llevar a cabo investigaciones conjuntas y compartir los datos científicos".

El artículo informa que se está alentando a los jóvenes a que participen en la misión. A principios de este año se celebró un concurso entre estudiantes para que propusieran ideas sobre el diseño de la carga útil científica del alunizador, el robot y el satélite de retransmisiones. Se recabaron un total de 257 propuestas y en septiembre se anunciarán los experimentos que se seleccionarán para la misión.

"El concurso está basado en la creatividad, aunque se tiene que tomar en consideración la factibilidad de ingeniería" explicó Liu. "Vamos a tratar de seleccionar uno o dos de los elementos para finalmente llevarlo a la Luna".